Una canasta de Jorge Abelleira en los últimos segundos (81-82) rompe la resistencia del Rosalía en un partido de altibajos. El equipo betanceiro, tras un pésimo inicio, muestra carácter y se afianza en la séptima plaza
En la recta final de la liga, lo único que importa es sumar. Bajo esa máxima, la expedición del Ineltrón Santo Domingo Betanzos partió de vuelta el sábado por la noche con la satisfacción del deber cumplido y con la sensación de haber dado un paso de gigante hacia los objetivos de la temporada. Lo hizo tras una victoria agónica, arrancada in extremis (81-82) en la cancha de un Rosalía que se creció en el final, y que tuvo en el capitán, Jorge Abelleira, a su verdugo particular.
El encuentro no empezó con buen pie para los de José Amando Pena «Soviético». A pesar de que el rival perdía pronto a uno de sus principales anotadores, Cachopas Gil Prates, por lesión, el Betanzos cerró el primer cuarto con una preocupante desventaja de 11 puntos (28-17), azuzados por un intratable Carlos Gil, que acabó con 26 puntos.
La reacción y el control
La respuesta del equipo visitante fue contundente. Tomaron nota de los errores defensivos y, con un parcial de 13-29 en el segundo cuarto, dieron la vuelta al marcador para llegar al descanso con un esperanzador 41-46. A partir de ahí, el Betanzos pareció tomar las riendas. Ganó también el tercer período (15-17) y llegó a construir una ventaja de 14 puntos en el último acto, una distancia que parecía definitiva.
Pero el deporte raramente es previsible. Agotados físicamente, los betanceiros vieron cómo el Rosalía, impulsado por el acierto exterior (cuatro triples consecutivos), embocaba una remontada espectacular. Dos tiros libres de Luis García Ortiz a falta de 28 segundos ponían por delante al conjunto local (81-80) y sembraban el desconcierto.
El frío taladro de Abelleira
En la jugada decisiva, la pelota acabó en las manos del hombre de confianza: el base y capitán, Jorge Abelleira. Asumiendo la responsabilidad, lanzó y anotó la canasta que devolvía la ventaja a su equipo (81-82). Tras un tiempo muerto local, el último y desesperado ataque compostelano se estrelló contra la defensa, certificando una victoria de gran valor psicológico.
«La suerte nos sonrió en los últimos segundos para así poder conseguir la séptima victoria de la temporada», admitió con alivio el técnico José Amando Pena «Soviético». «Estoy muy orgulloso del gran trabajo de todos los jugadores, sobre todo si tenemos en cuenta las bajas que estamos sufriendo», añadió, destacando la reacción tras el mal inicio.
Aportaciones clave
Abelleira, el héroe del momento, firmó una actuación completa de 22 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias (25 de valoración). Fue secundado por un Luis Portilla recuperado de su baja, que logró un doble-doble (13 puntos y 12 rebotes), y por aportaciones excepcionales como las del veterano Rozas (42 años, 17 puntos) y el prometedor cadete Arón Espiñeira (16 años, 12 puntos).
Con esta victoria, el Ineltrón Santo Domingo Betanzos no solo se consolida en la séptima posición de la clasificación, sino que demuestra una moral de acero para afrontar el decisivo tramo final de la competición. Un triunfo robado en el último suspiro que sabe a gloria.

