Foto obtenida de los recursos gráficos del Básquet Coruña
Los naranjas supieron sufrir para llevarse la victoria en el último tramo del partido
Los jugadores del Leyma Coruña han aprendido una lección muy reveladora: cualquier equipo de la categoría te la puede liar si no andas espabilado y cuando el partido se pone cuesta arriba da gusto verse arropado por una ruidosa expedición de La Marea Naranja, en un Palacio d ellos Deportes que albergó a 5.137 espectadores..
Si caemos en el simplismo, podemos resumir el partido como un encuentro en el que Leyma Coruña tuvo una noche aciaga desde la línea de triples (7 de 28) y Alimerka Oviedo se empeñó en no ganar el partido fallando 15 tiros libres. En realidad, se juntaron muchos factores para que la afición naranja tuviese el alma en vilo hasta casi el final del encuentro: Javi Rodríguez planteó un ritmo caótico y una defensa al límite, escenario en el que se desenvolvieron muy a gusto los locales ;los coruñeses siguieron teniendo muchos problemas en el bloqueo directo en cabecera de la zona y no lograron parar a Twones y, además, algún jugador naranja estuvo muy desacertado en el tiro exterior.
Análisis de los cuartos
En el primer cuarto (26-24) ya se pudo comprobar que los locales salían a por todas cuando Nwaokorie colocaba el 13-8 a falta de 6:16. Los visitantes empezaron muy despistados, con 4 balones perdidos por agotar los 24 segundos, y Guillen Jou y Barro mantenían el fortín naranja, aunque a mitad de este período tomó el relevo Pacheco y Cremo para frenar las acometidas locales y reducir la desventaja a dos puntos. La sequía naranja en el triple comenzaba con 0 de 4 intentados y perdían 6 balones en un solo cuarto.
En el segundo cuarto (17-18) los visitantes comenzaron con un 3-6 y se ponían por delante (29-30 a falta de 7:24), seguido de un vertiginoso intercambio de canastas que mantuvo el marcador muy igualado hasta el descanso (43-42). Parham (11 puntos), Nwaokorie (8) y Townes (8) destacaban por los locales y Pacheco (12) y Diop (10) por los visitantes. Continuaba la alarmante sequía desde el triple de los naranjas (1 de 12), aunque los 7 robos que lograron en el primer acto les facilitaron canastas fáciles.
En el tercer cuarto (18-19) se encendieron las luces de alarma para los naranjas debido a un parcial de salida de 10-4 de los locales, que colocó el luminoso en 53-46 a 8:23 de finalizar el cuarto. Dos canastas de Diop redujeron la ventaja local a cuatro puntos y, en el último tramo de este cuarto, apareció Cremo con 7 puntos y logró de nuevo la igualdad cuando sonó la bocina (61-61).En el final de este período se produjo un milagro curioso: con 4 décimas de segundo, un jugador local recibe el balón y es capaz de penetrar a canasta y forzar una personal (hay días en los que te preguntas para qué está la tecnología en estos casos).
En el último cuarto (23-28) fue cuando más se escucharon los ánimos de la Marea Naranja y hubo 5 jugadas que fueron fundamentales para decantar el partido: un 3+1 de Guillem Jou a falta de 8:23 (siempre aparece cuando el equipo lo necesita), un 2+1 con mate de Barro (lástima que fallase el tiro libre), seguido de un triple de Jacobo Díazy otros dos desde su casa de Cremo (excelente aportación ofensiva)y un 2+1 de Pacheco a falta de 1:37 para el final. En este período destacaron Townes (8 puntos) para los locales y Pacheco (13 puntos) para los visitantes.
Análisis de las estadísticas
Una de las claves del partido es que los visitantes tuvieron más posesiones que los locales gracias a los balones que robaron (15), a los rebotes ofensivos que capturaron (12) y a la gran cantidad de balones perdidos por los locales (20), lo que les permitió disponer de 41 intentos de tiros de 2 puntos por 24 de los carballones. Además, los naranjas arreglaron un poco la desastrosa estadística de triples de la primera mitad (solo anotaron uno) y en la segunda pudieron meter seis triples más.
Otra de las claves se centró en la estadística de tiros libres: los locales solo anotaron 19 de 34 (56%) y los visitantes 22 de 29 (76%), una diferencia que influyó de forma fundamental en el marcador final.

Análisis de los equipos
En Alimerka Oviedo destacó su MVP Marques Townes, base que presentó una brillante estadística (24 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 28 de valoración), escoltado por el pívot Alonso Faure (9 puntos y 7 rebotes) y por el base Gregory Parham(14 puntos y 2 asistencias).
También tuvieron una aportación notable el ala pívot Francis Nwaokorie (9 puntos y 3 rebotes), el alero Hermanson (10 puntos y 1 rebote) y el escolta Raul Lobaco (9 puntos, 1 rebote y 1 asistencia).
Sin embargo, el equipo local “nado para morir en la orilla” y, quizá, llegó falto de fuerzas al final del último cuarto, donde no tuvo la claridad de ideas ofensivas de los primeros compases.

En el equipo dirigido por Carles Marco, se volvió a cumplir una norma muy habitual: cuando algún jugador tiene una mala noche, otro le sustituye. Por ejemplo, Didac Cuevas – MVP del anterior partido – tuvo una noche bastante desafortunada desde la línea de 6,25 (0 de 9) y tampoco estuvo brillante desde lejos Jorgensen (0 de 4). Sin embargo, tomaron el relevo anotador el base Caio Pacheco– MVP del partido con 24 puntos, 7 asistencias y 33 de valoración– y el escolta Joe Cremo (18 puntos, 4 rebotes y 14 de valoración).
También tuvieron una buena aportación el pívot Ilimane Diop (15 puntos, 4 rebotes y 14 de valoración), Mus Barro (8 puntos y 2 rebotes), Dino Radoncic (6 puntos y 3 rebotes) y Gulliem Jou (9 puntos, 1 rebote y 1 asistencia).

Lo mejor del partido frente a Oviedo ha sido la victoria y ahora hay que centrar el objetivo en el siguiente encuentro contra Zamora, el próximo miércoles 11 de febrero en el Coliseum (20.45 horas).

