30/03/2026

Punto de autoridad: El Dépor rescata un empate en El Molinón con un gol de Barcia y una exhibición de Yáñez

El conjunto coruñés dominó con un 66% de posesión en la segunda parte, pero se topó con un muro llamado Rubén Yáñez. Un testarazo del central en el 81′ neutralizó el golazo de falta de Juan Otero

El derbi asturiano-gallego dejó sensaciones encontradas en El Molinón. El Sporting de Gijón y el Deportivo de La Coruña firmaron tablas (1-1) en un partido donde los locales se adelantaron pronto con un gol de antología, pero los visitantes, especialmente en la segunda parte, demostraron una autoridad insultante que solo pudo ser frenada por la espectacular actuación del meta sportinguista Rubén Yáñez. El punto sabe a poco para los de Hidalgo, que soñaron con rascar algo más.

Primera parte: Un golazo y una entrada en penumbra

El partido arrancó con una intensidad inusual, pero no precisamente por el juego. La afición sportinguista protagonizó una entrada muy pobre en las gradas, visiblemente molesta con la directiva rojiblanca, en un claro gesto de protesta que restó ambiente a la cita.

Sobre el césped, el Sporting golpeó primero. En el minuto 17, Dani Barcia cometió una falta sobre Jonathan Dubasin en la frontal del área. La acción le costó la tarjeta amarilla al defensor deportivista, pero el castigo fue mayor. Juan Otero se encargó de ejecutar la falta y firmó un auténtico golazo: un disparo potente que botó delante del portero Álvaro y se coló por el segundo palo para establecer el 1-0.

El Dépor, lejos de hundirse, intentó reaccionar, pero se encontró con un entramado defensivo local sólido antes del descanso. Con el 1-0 se llegó al vestuario, aunque el partido ya apuntaba tintes de monólogo visitante para la segunda mitad.

Segunda parte: Dominio aplastante del Dépor y premio al mérito

La reanudación fue un monólogo coruñés. El Deportivo salió con una marcha más, empujando al Sporting contra su propia área. Los datos no mienten: al final del encuentro, la posesión fue de un aplastante 66% para el conjunto herculino. El cuadro local, especulando con el resultado, se dedicó a replegar líneas y buscar contras que nunca llegaron a sentenciar la contienda.

Todo el mérito sportinguista residió en un nombre propio: Rubén Yáñez. El portero realizó un partido espectacular, firmando varias paradas increíbles que evitaron la victoria deportivista. Desde disparos lejanos hasta mano a mano imposibles, Yáñez se erigió como el muro que parecía condenar al Dépor a la derrota.

Pero el fútbol siempre da revanchas. En el minuto 80, cuando el empate parecía imposible, llegó la acción del destino. Un centro desde la falta ejecutado por Luismi Cruz encontró la cabeza de… Dani Barcia. El mismo jugador que había cometido la falta del primer gol y había visto la amarilla, se convirtió en héroe. Su testarazo, cruzado e imparable, supuso el 1-1. Casualidad o no, Barcia ya le había marcado un gol agónico al Sporting en la jornada 4 en Riazor. El VAR revisó la jugada, pero el gol subió al marcador.

Un punto con sabor a poco

El empate resistió en los minutos finales, donde el Dépor volcado buscó los tres puntos sin éxito. La sensación en el vestuario visitante es agridulce. Si bien sumar en El Molinón nunca es sencillo, el equipo coruñés tiene la certeza de que pudo rascar algo más dado su dominio aplastante.

El premio al mejor jugador del partido fue para Juan Otero, autor del golazo inicial, aunque el nombre de Rubén Yáñez resonó con fuerza en la crónica. Por su parte, el Sporting aguanta un punto ante un rival directo, consciente de que su imagen, especialmente en la segunda parte, dejó mucho que desear.

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