El recién estrenado parque pierde superficie efectiva mientras el gobierno local lleva el próximo lunes a la comisión de Hacienda una modificación urbanística que permitirá construir edificios de bajo más doce plantas en el Agra do Orzán
Parece mentira, pero en A Coruña los temas urbanísticos se deciden en la comisión de Hacienda. Y el próximo lunes, día 6, ese órgano dará luz verde previsiblemente a una modificación del Plan Xeral que desnuda la verdadera cara de la última gran apertura de zonas verdes en la ciudad.
El flamante parque del Observatorio, inaugurado hace apenas unos días por la alcaldesa Inés Rey como un nuevo pulmón para el denso barrio del Agra do Orzán, perderá la mitad de su espacio previsto. Lo que se presentó como un gran parque se queda en un esbozo: la modificación puntual número 27 del PXOM propone construir sobre la superficie que muchos vecinos creían ya consolidada como zona verde.
Menos parque, casi la misma edificabilidad
El origen de esta operación es una sentencia del Tribunal Supremo de 2016 que obligó al Concello a reajustar el polígono de suelo urbano no consolidado POL-M22 «Parque do Agra». Sin embargo, el gobierno local ha ido mucho más allá de lo exigido por el tribunal.
Según la propia documentación técnica, la edificabilidad total en el ámbito pasa de 39.335 a 38.991 metros cuadrados edificables: una reducción de apenas 343 metros, menos del 1%. En paralelo, la superficie del parque público se reduce de forma drástica. Fuentes del sector estiman que la pérdida efectiva de zona verde pública podría situarse entre 3.000 y 4.000 metros cuadrados respecto al proyecto original.
El truco estadístico del 45% que maneja el gobierno local (alegando que la edificabilidad del polígono baja a 21.099 m²e) oculta que la edificabilidad perdida se traslada a nuevas zonas de suelo consolidado, como la parcela de la sentencia y un área de rehabilitación integral en el Camiño do Pinar. En la práctica, se cambian los ladrillos de sitio, pero el volumen total construido en el barrio apenas se reduce.
Sin mantenimiento ni mobiliario: las pistas que nadie quiso ver
Esta modificación, que se aprobará el próximo lunes en Hacienda, explica muchas cosas que sorprendieron a los vecinos cuando se abrió el parque del Observatorio. Porque si la mitad de ese espacio va a ser construible, tiene lógica que el Concello no haya invertido ni en mantenimiento, ni en mobiliario urbano de calidad, ni en arbolado consolidado.
«Abrieron un parque a medias, sabiendo que buena parte de ese suelo iba a terminar bajo el asfalto y el hormigón. Es un engaño a la ciudadanía», denuncian fuentes vecinales.
El nuevo proyecto contempla edificios de planta baja más doce alturas, que seguirán aumentando la densidad de población en un barrio ya asfixiado por la falta de espacios libres. Las nuevas construcciones se concentrarán en las zonas más rentables, junto a la rúa Gregorio Hernández, con el consiguiente impacto visual y ambiental.
Interés público o interés privado
El artículo 83 de la Lei do solo de Galicia exige que cualquier modificación urbanística se fundamente en razones de interés público. Sin embargo, el principal beneficiado es la propiedad privada: la parcela excluida pasa a ser suelo consolidado, multiplicando su valor inmobiliario.
Organizaciones vecinales y plataformas en defensa del patrimonio urbano advierten que el gobierno de Inés Rey está priorizando el ladrillo sobre la calidad de vida. El Agra do Orzán, uno de los barrios con mayor densidad de población de A Coruña, necesitaba un gran parque. Lo que tendrá, si nada cambia, es un pequeño jardín rodeado de torres.
El expediente se encuentra en fase de aprobación inicial. Aún es posible introducir cambios. La pregunta que flota en el ambiente es si existe voluntad política para hacerlo o si, por el contrario, el próximo lunes en Hacienda se consumará la operación que el parque del Observatorio ya había desvelado sin quererlo.

