Mulattieri desató la locura en el minuto 74, pero Adrián Niño empató para el Málaga cinco minutos después. Los blanquiazules merecieron más y siguen segundos, a dos puntos del Racing.
Riazor vivió una tarde de emociones encontradas. El Deportivo de La Coruña firmó un empate (1-1) frente al Málaga que, pese a mantenerle en la segunda plaza, dejó un regusto agridulce en la afición herculina. Un gol de Mulattieri en el minuto 74 desató la locura, pero Adrián Niño empató para el Málaga solo cinco minutos después y frenó la euforia.
El partido arrancó con una entrada espectacular. Veintiocho mil cuatrocientas veintitrés almas llenaron la grada de Riazor, la mejor entrada de la temporada en Segunda División. La afición respondió como nunca y el equipo lo notó. El Deportivo salió a comerse al Málaga desde el primer minuto.
Altimira, que atraviesa un momento de forma espectacular, fue un puñal por la derecha. Tuvo dos ocasiones claras en la primera mitad, pero el portero malagueño Alfonso Herrero estuvo inmenso bajo los palos. Primero desvió un disparo lejano de Quagliata, y luego volvió a lucirse para sacar un remate a bocajarro del propio Altimira. El Málaga, por su parte, apenas inquietó a Álvaro Ferllo. Joaquín Muñoz estrelló un balón en el larguero en una de las pocas llegadas visitantes, y el descanso llegó con el 0-0 y la sensación de que el gol del Dépor estaba cerca.
En la segunda parte, el dominio local fue aún más abrumador. El equipo de Antonio Hidalgo volcó su superioridad sobre el área malagueña, pero el gol se resistía. Yeremay, que entró en el minuto 61, tuvo un mano a mano que un defensa sacó bajo palos. Altimira rozó el poste con un disparo raso. Riazor empujaba, pero el balón no entraba.
Hasta que llegó el minuto 74. Altimira, otra vez, puso un pase a la espalda de la defensa. Mulattieri, que también había entrado en la segunda parte, controló, encaró a Herrero y definió con la izquierda para hacer el 1-0. Riazor explotó. Era el premio al esfuerzo de todo un partido.
Pero la alegría duró poco. Cinco minutos después, en el minuto 79, un córner botado desde la derecha encontró la cabeza de Adrián Niño, que acababa de saltar al campo. El delantero remató entre un bosque de piernas y puso el 1-1 en el marcador. Un golpe durísimo para el Dépor.
Los últimos diez minutos fueron un asedio total. Riazor apretó, el equipo lo intentó todo, pero el empate ya no se movió. Mario Soriano, Lucas Noubi y Yeremay tuvieron las últimas ocasiones, pero el Málaga aguantó.
Con este empate, el Deportivo se queda con sesenta puntos en la segunda plaza, a dos del Racing de Santander. El Almería, que juega este domingo, es tercero con cincuenta y ocho. Los de Hidalgo siguen en ascenso directo, pero el empate sabe a poco. El Málaga, por su parte, suma cincuenta y siete puntos y es cuarto, empatado con el Burgos. Los de Funes mantienen su pelea por el ascenso directo, aunque con un partido más que sus rivales. El empate en Riazor es un resultado buenísimo para ellos, que vinieron a sobrevivir y se van con un punto de oro.
La lucha por subir a Primera está más apretada que nunca. Quedan ocho jornadas para el final y todo puede pasar. Ahora toca seguir trabajando.

