Los de Hidalgo tuvieron la victoria en el bolsillo, pero Carrillo aprovechó un regalo en el minuto 90 para salvar a un Huesca que sigue en descenso
El Deportivo de La Coruña dejó escapar tres puntos vitales en su lucha por el ascenso directo en el último suspiro del partido disputado en El Alcoraz. Un golazo de Luismi Cruz en el minuto 73 parecía sentenciar la victoria para los gallegos, pero un grave error defensivo de Charlie Patiño en el área propia, en el minuto 90, permitió a Álvaro Carrillo establecer el definitivo 1-1. El empate sabe a poco para los de Antonio Hidalgo, que siguen cuartos con 61 puntos, mientras que el Huesca respira con 33, aunque continúa en puestos de descenso.
El encuentro arrancó con un ritmo pausado y lleno de precauciones. Ni el Huesca ni el Deportivo querían cometer errores en los compases iniciales. Los de Antonio Hidalgo, que regresaba a El Alcoraz, no encontraban la fórmula para conectar con sus delanteros Mulattieri y Stoichkov. El primer tiempo fue gris para el conjunto gallego, que apenas inquietó la meta de Dani Jiménez. La primera ocasión clara no llegó hasta el minuto 30, con un disparo lejano de Ximo Navarro. Los locales, por su parte, con Luna y Portillo, se acercaron sin claridad a la portería de Álvaro Ferllo. El descanso llegó con el 0-0 y la sensación de que el Dépor estaba lejos de su mejor versión.
Antonio Hidalgo no esperó para mover el banquillo. En el minuto 56, el técnico catalán realizó un triple cambio: dieron entrada a Yeremay, Nsongo Bil y Riki Rodríguez en lugar de Stoichkov, Mulattieri y Villares. El efecto fue inmediato. El Deportivo pasó a dominar por completo el partido. Primero avisó Quagliata con una volea que se marchó fuera por poco, y luego Nsongo Bil obligó a lucirse a Dani Jiménez con un cabezazo que el portero despejó a córner.
En la jugada siguiente llegó el momento de magia. Yeremay puso un balón en profundidad, Quagliata lo bajó de tacón y Luismi Cruz, con un disparo potentísimo desde dentro del área, batió a Dani Jiménez para poner el 0-1. El Alcoraz se quedó helado. Con quince minutos por delante, el Dépor tenía la victoria en el bolsillo.
Todo parecía sentenciado. El Huesca lo intentaba a la desesperada, y Liberto Beltrán rozó el empate tras robarle un balón a Patiño, pero Ferllo reaccionó de forma providencial. Fue un aviso que los blanquiazules no supieron leer. Porque en el minuto 90, cuando el partido agonizaba, llegó el desastre. Charlie Patiño, dentro de su propia área pequeña, quiso despejar un balón sin aparente peligro. Su control fue defectuoso, el balón le quedó muerto y Álvaro Carrillo, atento al regalo, solo tuvo que empujarlo a la red para hacer el 1-1.
El golpe fue durísimo para el Deportivo. Los jugadores del Huesca celebraron el empate como una victoria, mientras que los blanquiazules se agarraban la cabeza incrédulos. El partido se volvió una locura en el tiempo añadido: Íñigo Piña estrelló un remate acrobático en el palo de Ferllo, y acto seguido Yeremay respondió con un disparo desde 25 metros que también se topó con el poste. En el minuto 95, Pulido fue expulsado con roja directa por una falta sobre Nsongo Bil en la frontal, y Yeremay lanzó la falta contra la barrera.
Con este empate, el Deportivo suma 61 puntos y se mantiene en la segunda plaza de la tabla, aunque ve cómo el Racing de Santander (65 puntos) se escapa tras golear 5-1 al Almería, que empata a puntos con el Dépor. El Huesca, con 33 puntos, sigue en descenso, aunque suma un punto que le da algo de aire. Los de Oltra llevan nueve partidos sin ganar y la permanencia está a cinco puntos, una distancia que se hace cada vez más cuesta arriba.

