10/07/2026

La Torre de Maratón: el regalo envenenado de Inés Rey que puede llevar al Ayuntamiento a los tribunales

La alcaldesa ha concedido una licencia de reforma sobre un edificio que el club NO tiene cedido. El convenio firmado en 2024 es claro: la Torre de Maratón es municipal, no está en el Anexo I y su gestión no puede ser ejercida por el Deportivo. ¿Estamos ante un delito de malversación de patrimonio histórico?

La exclusiva publicada por noticiascoruna.es sobre la concesión de la licencia para la reforma de la Torre de Maratón no solo ha removido el avispero político en la ciudad, sino que ha destapado lo que muchos temían: la rendición total del Ayuntamiento de A Coruña al poder económico del RC Deportivo. Pero lo que ahora emerge es mucho más grave que una simple concesión: es una ilegalidad administrativa en toda regla.

El Convenio que (no) les da derecho

Mientras la alcaldesa Inés Rey intenta vender humo y aparentar normalidad, el documento firmado en 2024 por ambas partes es tozudo y frío. En su Anexo I —heredero del convenio de 2020— se detalla milimétricamente qué instalaciones municipales puede «usar y disfrutar» el club que preside Escotet.

Y la Torre de Maratón NO ESTÁ EN ESA LISTA.

El Deportivo tiene derecho, según el convenio, a:

  • El terreno de juego y vestuarios del Estadio de Riazor.
  • Locales bajo la grada de Maratón (cota 11 y 14,4).
  • Locales bajo la tribuna principal.
  • Y, atención a esta clausula: el 50% de las taquillas del Palacio Municipal de Deportes, una instalación que ni siquiera está recogida en el convenio como cedida. Es decir, le dan dinero público de un sitio que no gestionan, mientras que la Torre, que es el símbolo deportivo de la ciudad, se la regalan para reformarla sin tener derecho.

¿Dónde está la Torre? En el limbo patrimonial, pero fuera del acuerdo. Es propiedad del Ayuntamiento, es patrimonio de los vecinos de A Coruña, y la ley es clara: el gobierno municipal no puede ceder, ni reformar, ni dar licencias sobre algo que no está pactado. Es más, cualquier obra que se ejecute sobre esa torre sin estar amparada por el convenio puede ser nula de pleno derecho.

De «Riazor es de los coruñeses» a «la rendición completa»

Hace poco más de un año, cuando A Coruña soñaba con ser sede del Mundial 2030, Inés Rey prometió a los cuatro vientos que Riazor era del pueblo. Se llenó la boca defendiendo el patrimonio municipal. Pero una vez que el Mundial se fue al garete, la alcaldesa se ha entregado por completo ante Escotet.

El mensaje es brutalmente claro: la alcaldesa ha claudicado. Retiró la candidatura y, a cambio, le ha entregado al club la llave de una torre que no le pertenece. Esto no es una concesión, es una entreguista descarada que huele a chamusquina urbanística.

Pero la cosa no queda ahí. Mientras el club recibe este chollo inmobiliario, está subiendo las cuotas a los abonados de  entre un 30% y un 70%, y les da un trato discriminatorio a los abonados de la grada de Maratón. Es decir: la alcaldesa les regala la torre, y el club les sube de forma desproporcionada el precio a los aficionados. La relación con las peñas está más rota que nunca, y ahora esta «cesión ilegal» echa más leña al fuego.

La pregunta

La pregunta es sencilla y tiene que resonar en todos los hogares coruñeses: ¿Hasta cuándo va a permitir Inés Rey que el patrimonio municipal se utilice como moneda de cambio? La licencia para la Torre de Maratón parece una ilegalidad grave, porque el club carece de derechos de uso sobre ese edificio. Si el gobierno municipal sigue adelante, no solo estaría incumpliendo un convenio firmado, sino que podría estar incurriendo en un delito de prevaricación y malversación de patrimonio público.

La torre es de los coruñeses. Y el Ayuntamiento, que debería ser el guardián de esos bienes, se está convirtiendo en el verdugo que los entrega en bandeja al  club.