Los vecinos de Tomás Fábregas han decidido mantener la presión sobre el Ayuntamiento de A Coruña por las obras de reurbanización de la calle, que continúan avanzando sin que, según denuncian, se hayan atendido sus reclamaciones. El colectivo asegura que seguirá movilizándose hasta lograr una respuesta municipal y que el conflicto entra ahora en una nueva fase de protesta vecinal. Entre sus principales críticas figuran la pérdida de aparcamiento, los problemas de accesibilidad y la falta de participación en la tramitación del proyecto.
Los vecinos anuncian nuevas concentraciones
Tras la concentración celebrada el 13 de julio, los residentes sostienen que no han recibido ninguna comunicación del Gobierno local que implique cambios en el proyecto ni la apertura de una negociación. En un comunicado remitido a Noticias Coruña, afirman que continuarán saliendo a la calle hasta que el Ayuntamiento escuche sus demandas.
El grupo vecinal no ha concretado todavía el lugar exacto de la próxima protesta, aunque sí confirma que será esta misma semana. Su objetivo es mantener la presión mientras consideren que no existe una vía de diálogo real con el Ejecutivo municipal.
Las críticas al proyecto de reurbanización de Tomás Fábregas
La polémica se arrastra desde que se conoció la actuación prevista para la calle. Los vecinos consideran que la obra no responde a las necesidades del barrio y señalan como principales problemas la reducción del número de plazas de aparcamiento, la accesibilidad y la ubicación prevista para el arbolado. También reprochan la falta de información y de participación durante el proceso.
Según la documentación difundida por los propios residentes, el proyecto pasaría de más de cuarenta plazas de estacionamiento a solo nueve, una de las cifras que más ha alimentado el malestar en la zona. Para el colectivo, ese recorte cambia por completo el impacto de la reforma en la vida diaria del barrio.
Un conflicto vecinal que sigue abierto en A Coruña
Los portavoces del grupo insisten en que no reclaman necesariamente la paralización definitiva de las obras, sino que se incorporen sus propuestas antes de que la intervención quede ejecutada de forma irreversible. A su juicio, el problema no es solo el contenido del proyecto, sino también la sensación de que el Ayuntamiento no ha ofrecido una escucha efectiva.
La protesta de Tomás Fábregas se suma a otros episodios de tensión vecinal en A Coruña vinculados a actuaciones urbanas. En este caso, los residentes mantienen que seguirán concentrándose hasta que el Gobierno municipal abra una negociación y revise, al menos en parte, la actuación prevista para la calle.

