01/09/2026

El Concello abre el plazo de preinscripción para los centros cívicos: tres días y solo por internet, una barrera para los mayores

La preinscripción para las actividades socioculturales de los centros cívicos municipales arranca mañana, 1 de septiembre, con un plazo de solo tres días y exclusivamente a través de la web municipal, una fórmula que deja fuera a una parte importante de la población a la que va dirigida: las personas mayores.

La nueva programación ofrece más de 5.100 plazas en 345 grupos, con actividades que se desarrollarán entre septiembre y diciembre. La oferta incluye 40 grupos dirigidos a la infancia, 27 para la juventud, 216 de carácter intergeneracional y, lo más significativo, 62 grupos específicos para personas mayores. Es decir, casi el 18% de la programación está diseñada pensando en este colectivo, pero el procedimiento para acceder a ella no parece tener en cuenta sus necesidades.

Un proceso que parece pensado para cubrir el expediente

La concejala de Bienestar Social, Participación e Igualdad, Nereida Canosa, responsable del área, animó a la vecindad a participar en una programación «que convierte los centros cívicos en espacios de encuentro, aprendizaje y convivencia en los barrios». Pero la apertura del plazo de preinscripción contradice esta declaración de intenciones.

Las solicitudes solo podrán presentarse durante los días 1, 2 y 3 de septiembre a través de la página web municipal. El Concello ofrece un apoyo telefónico para aquellas personas que no dispongan de acceso a Internet a través del número 857 890 628, pero no se habilita la opción presencial, algo que resulta especialmente grave cuando se trata de un servicio público dirigido a toda la ciudadanía.

La brecha digital no es una excusa, es una realidad

No se trata de ir contra la tecnología, sino de rechazar la imposición de los trámites online como única vía. Son muchas las personas, especialmente mayores, que tienen dificultades o una desconfianza comprensible con los procedimientos digitales. Muchas de ellas tienen que recurrir a familiares o amistades para realizar estos trámites, pero un plazo tan ajustado dificulta aún más este proceso y puede dejar a muchas personas sin la oportunidad de participar.

El calendario establecido no hace más que evidenciar esta falta de sensibilidad: las listas provisionales se publicarán el 7 de septiembre, las reclamaciones podrán presentarse el día 8, el sorteo será el 10 de septiembre y las listas definitivas, el día 21. Todo parece diseñado para ajustarse a unos plazos internos, no para dar un servicio a la ciudadanía. Un proceso que apunta más a cubrir el expediente que a ser un verdadero acercamiento a la población.

Desde estas páginas nos preguntamos: ¿por qué no se puede realizar la preinscripción de forma presencial en los propios centros cívicos? Sería una forma de garantizar la igualdad de oportunidades y de demostrar que realmente se quiere llegar a todos los públicos. La concejala Canosa, que recientemente destacaba la importancia de recuperar «espacios estables y útiles para la ciudad llamados a servir de canal real de escucha, contraste y participación», debería explicar por qué este proceso excluye a quien no maneja la tecnología.

La inclusión digital no se construye ofreciendo solo un teléfono de apoyo; exige habilitar canales presenciales que garanticen que nadie quede fuera por razones tecnológicas o de edad.