02/09/2026

La alcaldesa de A Coruña, desalojada de su propio balcón: Rueda ocupa el centro mientras ella vaga en el limbo político

Inés Rey, vicepresidenta de la FEMP, no encontró hueco en la foto de María Pita (donde la convocante es ella) ni en la del Obelisco. Su silencio deja el monopolio de la solidaridad al PP y el de la crítica a Podemos

La plaza de María Pita y el Obelisco serán escenario esta tarde de dos citas simultáneas que, aunque en el papel no parecen contradictorias, la coincidencia horaria las convierte en un duelo de relatos sobre la crisis de Ceuta. Todo apunta a que la movilización convocada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en la plaza consistorial aglutinará a la mayoría de los asistentes, mientras que la concentración «Combatamos o racismo» en el Obelisco quedará como un acto secundario. En medio de esta pugna por la calle y el relato, la gran ausente: la alcaldesa de A Coruña y vicepresidenta de la FEMP, Inés Rey, que se queda sin un sitio claro en el que estar y sale claramente derrotada en la foto del día.

María Pita: el poder y la bandera de la «unidad»

La cita principal, la de la FEMP, está llamada a ser la más multitudinaria. Con el apoyo explícito del Partido Popular y la presencia estelar del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se presenta como un gesto de «solidaridad» y «unidad» con la ciudad autónoma de Ceuta tras la crisis migratoria. El mensaje es claro: los ayuntamientos de España, liderados por María José García-Pelayo (presidenta de la FEMP), se vuelcan con la ciudadanía ceutí.

El Obelisco: la sombra y el discurso «antifascista»

A apenas unos metros, en el Obelisco, la otra cara de la moneda. Podemos A Coruña, junto a otros colectivos, convoca bajo el lema «Combatamos o racismo». Su portavoz lo deja claro: no van a permitir que el PP ni Vox se apropien de la bandera de la solidaridad con Ceuta para alimentar el odio a los migrantes . La idea es ofrecer una respuesta basada en los derechos humanos y la convivencia, frente a lo que consideran una utilización partidista de la crisis. Sin embargo, esta propuesta, más minoritaria y con un mensaje que interpela a un sector más reducido de la población, se perfila como la hermana pequeña de la tarde.

La alcaldesa que no encuentra su sitio

Pero si hay una figura que sale desubicada en este duelo de convocatorias, esa es Inés Rey. La alcaldesa de A Coruña, que ejerce como vicepresidenta de la FEMP, se ha desmarcado con dureza de la convocatoria de su propia organización. La considera «partidista», «interesada» y un acto de «monopolio» del PP que ignora el funcionamiento por consenso de la federación, consenso que reclama pero no ejerce.

Pero si no está en María Pita, su lugar natural por su cargo, y no va a estar en el Obelisco, donde se lee una crítica a su partido y a la gestión que representa, ¿dónde está Inés Rey esta tarde? La alcaldesa ha quedado atrapada entre el fuego cruzado. Su ausencia en la concentración de la FEMP es una derrota política porque evidencia la división en la institución donde ella es vicepresidenta, pero no tiene el poder ni el apoyo mayoritario. Una tarde complicada para la regidora, que verá cómo su voz se diluye en el ruido de dos bandas que tocan a la misma hora en la misma ciudad.