La convocatoria de la FEMP reúne al presidente de la Xunta y exhibe gritos contra Sánchez y la alcaldesa, mientras Podemos y colectivos sociales convocan un acto paralelo en defensa de los derechos humanos y con críticas a Marruecos
La plaza de María Pita de A Coruña se convirtió ayer en el epicentro de las protestas en Galicia en apoyo a la ciudad autónoma de Ceuta. La convocatoria, que reunió a más de 5.000 personas según estimaciones extraoficiales, fue la que logró concentrar el mayor número de asistentes de toda la comunidad, superando las cifras registradas en otras ciudades gallegas como Vigo o Ferrol .
La concentración transcurrió con completa normalidad, si bien es cierto que al principio se pudieron escuchar gritos con insultos hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pero fueron acallados por «Pedro Sánchez, dimisión» y «Pedro Sánchez, a prisión» fueron algunas de las proclamas más repetidas, junto a otras menos protocolarias . Tampoco se libró la alcaldesa de la ciudad, Inés Rey (PSOE), de las críticas. Entre los asistentes, se alzaron preguntas como: «¿La alcaldesa dónde está?», en clara alusión a su ausencia y a sus declaraciones previas tildando.
Sin embargo, los lemas de defensa hacia Ceuta fueron los que ocuparon el espacio principal. «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» e «Invasores, expulsión» fueron consignas coreadas por una multitud que ondeaba banderas de España y que reclamaba una respuesta más firme del Gobierno central ante la crisis migratoria en la ciudad autónoma. El momento central llegó con la lectura de un manifiesto elaborado en Ceuta, que expresó la solidaridad con sus habitantes y reclamó «estabilidad y seguridad» para la ciudad.
En la concentración estuvo presente el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, acompañado por varios conselleiros y el candidato del PP a la alcaldía, Miguel Lorenzo . Rueda, que defendió que el acto no era partidista, cargó contra la gestión del Gobierno y afirmó que la protesta debía servir como un «toque de atención» para «defender un trozo de nuestro territorio».
A esa misma hora, a escasos metros, en el Obelisco, tenía lugar otra concentración de carácter alternativo. Convocada por varias entidades sociales y con apoyo político de formaciones de izquierdas, entre ellos el representante de Podemos en A Coruña, Aitor Neira, la cita reivindicó el respeto a los derechos de las personas migrantes y llamó la atención sobre lo que consideraron «conductas racistas» en la manifestación principal.
En sus declaraciones, Neira apuntó a Marruecos como el principal culpable de la situación en Ceuta, al tiempo que acusó a la otra concentración de hacer un «uso partidista» de la crisis. Afirmó que Podemos «siempre estará del lado de los derechos humanos» y mostró su oposición a las políticas que, a su juicio, fomentan el odio y la xenofobia.

