Los betanceiros, liderados por un gran Randolph y un prometedor Pablo Ríos, dominaron gran parte del encuentro, pero una mala gestión de los minutos finales y la falta de acierto desde la línea de tiros libres les privaron de la victoria en su estreno liguero
El pabellón José María Valeiro Iglesias «Tocayo» vivió este pasado fin de semana un auténtico partidazo en el estreno del Ineltrón Santo Domingo Betanzos en la Copa Galicia 2026/2027. Los cerca de 500 espectadores que abarrotaron las gradas fueron testigos de un encuentro vibrante, de esos que se deciden en los instantes finales, y que finalmente cayó del lado del Traumacor Culleredo por un ajustado 79-85.
El conjunto local, dirigido por el dúo técnico formado por José Amando Pena «Soviético» y Chema Carretero, saltó a la pista con una intensidad y una energía que hacían presagiar una noche redonda. Sin embargo, el fantasma de los errores no forzados y la baja de última hora de un jugador clave, Dani Martín (quien abandonó la disciplina del club por motivos laborales), pesaron más de lo esperado en el tramo decisivo.
Un arranque arrollador y la sombra de la lesión
El Santo Domingo no pudo comenzar mejor el partido. A pesar de un arranque titubeante que les vio perder 0-4, los betanceiros reaccionaron con una velocidad de vértigo. La fluidez en ataque y la agresividad defensiva convirtieron el primer cuarto en un monólogo local. Con un parcial de 26-19, el conjunto de la ciudad de los Caballeros dejó claro que no iba a ser un rival fácil.
El base Rozas fue el encargado de llevar la batuta, sumando 10 puntos en este período, mientras que Nico Lagares aportó desde el banquillo la chispa necesaria. Pero no todo fueron buenas noticias en estos primeros diez minutos. La afición contuvo el aliento cuando Luis Portilla, pieza fundamental en el juego interior, se retorcía de dolor tras una mala caída. El parte médico confirmó lo peor: una lesión en el tendón rotuliano de su rodilla que le mantendrá de baja un tiempo indeterminado y que obligó al cuerpo técnico a reestructurar el juego bajo los aros.
Intercambio de golpes y la irrupción de Randolph
El segundo cuarto fue un intercambio de golpes. El Culleredo, consciente de la debilidad interior visitante, apretó el ritmo y logró equilibrar las fuerzas. Los de Traumacor aprovecharon los dos minutos de sequía anotadora del Santo para acercarse en el marcador. Sin embargo, la respuesta local no se hizo esperar, y gracias a la serenidad de sus veteranos, los betanceiros se fueron al descanso con un ajustado 42-40.
Fue en el tercer período donde el espectáculo alcanzó su punto álgido. Las defensas se endurecieron y cada posesión era una batalla. La igualdad fue la nota dominante en el 3Q, con un parcial de 22-22 que mantuvo la emoción al máximo. Dos nombres propios empezaron a brillar con luz propia: Randolph y Latas, ambos finalizando el encuentro con 14 puntos, demostraron que serán los referentes ofensivos del equipo esta temporada. Randolph, en particular, se mostró imparable en el poste bajo, mientras que Latas castigó desde el perímetro.
El debut de Pablo Ríos y la debacle en la línea de tiros libres
Pero si hubo una noticia positiva en la noche betanceira, esa fue el debut del ala-pívot gaditano Pablo Ríos. El nuevo fichaje, que aterrizó en Betanzos para reforzar la pintura tras la baja de Dani Martín, respondió con creces a las expectativas. En apenas unos minutos, Ríos demostró que tiene mucho que aportar, con 7 puntos y una defensa sólida que ilusiona a la afición de cara al futuro.
El partido entró en su recta final con un marcador que no dejaba respirar a nadie. Con el luminoso reflejando un empate a 79, todo hacía pensar que el choque se decidiría en los últimos segundos. Pero el Santo Domingo cometió el pecado mortal del baloncesto: fallar desde la línea de tiros libres. Un desastroso 17 de 28 desde el 4,60 (un 60% de acierto) que permitió al Culleredo tomar la delantera y, tras dos contraataques letales, sentenciar el encuentro. El parcial final fue cruel para los locales, que vieron como la victoria se les esfumaba entre los dedos.
Declaraciones y análisis
Tras el partido, el entrenador local, José Amando Pena «Soviético», compareció ante los medios visiblemente decepcionado por el resultado, pero optimista con el juego desplegado. En declaraciones a este diario, el técnico betanceiro valoró así el encuentro:
«O marcador estivo moi igualado durante todo o partido, e ao final o equipo de Culleredo levou a vitoria. Se cadra faltounos unha transición defensiva máis rápida, pechar mellor o rebote defensivo e un meirande acerto en tiros libres. Cando fallas 11 tiros desde a liña, é moi difícil gañar. Non obstante, quero destacar a incorporación de Pablo Ríos, que se adaptou rapidísimo e nos vai dar moitas alegrías. Temos que seguir traballando e ir mellorando no xogo colectivo. Isto acaba de comezar.»
Próxima cita
El Ineltrón Santo Domingo Betanzos no tendrá tiempo para lamerse las heridas. La próxima jornada de la Copa Galicia les llevará a tierras carballesas para enfrentarse a un siempre complicado Xiria. Un partido en el que el conjunto betanceiro buscará resarcirse y sumar su primera victoria de la temporada, demostrando que lo visto en el estreno no fue flor de un día, sino el inicio de un proyecto sólido y competitivo.

