La Cofradía de Pescadores de Sada estrena la primera experiencia de turismo marinero del Golfo Ártabro, un proyecto con el apoyo de la Xunta que abre nuevas vías de renta sin renunciar a la pesca
La Cofradía de Pescadores de Sada acogió esta mañana la presentación de Fillos do Mar, la primera experiencia de turismo marinero desarrollada en el ámbito del Golfo Ártabro. El acto contó con la presencia de la directora general de Desarrollo Pesquero, Ángeles Vázquez Suárez, e incluyó una visita por las instalaciones portuarias y por la lonja local, la presentación del libro homónimo sobre la historia del sector pesquero en la villa y una muestra gastronómica con capturas de la ría.
Durante su intervención, la representante autonómica hizo hincapié en que esta propuesta «non presenta o mar como un decorado, senón como un espazo de traballo, cultura, biodiversidade e comunidade». En esta línea, señaló que la iniciativa «converte a memoria en coñecemento compartido e transforma o patrimonio mariñeiro nun recurso educativo e turístico».
Vázquez Suárez subrayó también que el turismo marinero no busca sustituir la actividad pesquera tradicional, sino complementarla para abrir nuevas vías de renta y lograr que el valor añadido permanezca en el territorio. Asimismo, destacó que Fillos do Mar conecta la historia local con el trabajo diario que mantiene vivo el puerto y con las oportunidades de futuro vinculadas al producto de proximidad y al relevo generacional.
Un proyecto de cooperación interterritorial
La iniciativa, apoyada por la Xunta al amparo de las Estrategias de Desarrollo Local Participativo (EDLP), forma parte del proyecto de cooperación interterritorial Mar e Rías: Pesca & Turismo, en el que participan los ocho Grupos de Acción Local del Sector Pesquero (GALP) de Galicia bajo la coordinación del GALP Ría de Pontevedra y con la colaboración del GALP Golfo Ártabro Sur.
La hoja de ruta del proyecto contempla planes de formación, tutorías técnicas para la adaptación de embarcaciones y acciones divulgativas orientadas a crear capacidades que faciliten la diversificación hacia actividades turísticas sostenibles. Con esta experiencia, Sada se sitúa a la vanguardia de un modelo que aspira a extenderse a otros puertos del litoral gallego, convirtiendo el conocimiento de los profesionales del mar en un recurso abierto a la ciudadanía y a los visitantes.

