La Xunta recoge propuestas para el PREXERA tras reunir a ambos sectores en sendas mesas sectoriales y ultima 1.800 encuestas para radiografiar la realidad gallega
La Xunta de Galicia continúa dando pasos para el diseño de medidas que contribuyan a reducir los residuos alimentarios. En esa línea, esta semana la directora general de Calidad Ambiental y Sostenibilidad, María José Echevarría, mantuvo sendas mesas sectoriales con representantes del sector de la distribución alimentaria y de los hogares, con el objetivo de recoger aportaciones, propuestas y sugerencias que permitan enriquecer las líneas estratégicas del proyecto del futuro Plan de prevención y gestión del residuo alimentario (PREXERA), que está preparando la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático.
El objetivo de este instrumento es avanzar hacia un modelo alimentario más eficiente y sostenible, promoviendo un mayor aprovechamiento de los recursos y reduciendo la cantidad de alimentos que acaban convirtiéndose en residuos, en consonancia con los principios de la economía circular y con los objetivos establecidos por la normativa estatal en materia de prevención de las pérdidas y del desperdicio alimentario.
Distribución alimentaria: prevención de excedentes y mejora de la gestión
En la mesa sectorial con el sector de la distribución alimentaria participaron representantes empresariales, asociaciones sectoriales y otras entidades relacionadas con la gestión y aprovechamiento de los alimentos. Durante la reunión se abordaron cuestiones vinculadas a la prevención de la generación de excedentes, a la mejora de la planificación y de la gestión de stocks, a los mecanismos de donación y redistribución de alimentos y a la identificación de buenas prácticas orientadas a la reducción del residuo alimentario.
Hogares: planificación de compras y sensibilización ciudadana
Por su parte, la mesa sectorial del hogar permitió recoger la visión de entidades sociales, organizaciones de consumidores y otros agentes relacionados con los hábitos de consumo alimentario. Entre los temas tratados figuraron la planificación de las compras, el aprovechamiento de los alimentos, la interpretación de las fechas de consumo preferente y caducidad, así como las necesidades de información, formación y sensibilización de la ciudadanía.
Antecedente: el canal Horeca
Estos encuentros se sumaron al celebrado el pasado mes de septiembre con representantes del canal Horeca —acrónimo utilizado en Europa para referirse al sector que agrupa a hoteles, restaurantes, cafeterías y empresas de catering—. En aquella reunión se abordaron aspectos relacionados con el margen de mejora existente para prevenir la generación desde los propios establecimientos (ajustando las compras, adaptando raciones, informando a la clientela…), para favorecer el aprovechamiento de los excedentes aptos para el consumo humano mediante su donación y redistribución a través de bancos de alimentos y entidades sociales, y para mejorar la gestión de los residuos alimentarios que finalmente se generen.
Tres mesas para contrastar la diagnose
En su conjunto, las tres mesas sectoriales celebradas por la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático para avanzar en la prevención y gestión de los residuos del sector alimentario en Galicia permiten contrastar los primeros resultados de la diagnose, conocer mejor las necesidades de cada sector, identificar retos y posibles medidas y recoger buenas prácticas ya implantadas.
Este trabajo participativo se completará con la recogida de información estadística que la Xunta está desarrollando en colaboración con el Instituto Gallego de Estadística (IGE), mediante la realización de un total de 1.800 encuestas a hogares y a los sectores de la distribución y de la restauración. Los resultados de estas encuestas permitirán completar la diagnose con una base de datos más sólida y representativa de la realidad gallega, sobre la que definir las futuras medidas del PREXERA.
Apuesta por la participación
La Xunta apuesta así, una vez más, por instrumentos de participación con los que fomentar la colaboración entre administraciones públicas y entidades privadas, sin olvidar tampoco a la sociedad civil, a la hora de diseñar y poner en marcha medidas para alcanzar un mejor aprovechamiento de las distintas fracciones de residuos, como ya hizo también en las últimas semanas en el caso de los residuos textiles y de los procedentes del sector de la construcción.

