La VI Liga Maker Drone desafía a 18 equipos de 2.º de ESO a diseñar un sistema dron capaz de detectar señales volcánicas y lanzar la alerta a tiempo. La final será el 27 de mayo de 2027.
La tecnología vuelve a ponerse al servicio de las personas. La Fundación Barrié y el centro tecnológico ITG han presentado este miércoles el reto de la VI Liga Maker Drone, una iniciativa tecnológico-educativa que en esta edición lleva por lema “Drones para anticiparse a los volcanes”. En total, cerca de 180 estudiantes de 2.º de ESO, integrados en 18 equipos de centros educativos de las cuatro provincias gallegas, deberán diseñar, programar y pilotar un sistema dron capaz de vigilar un volcán, detectar señales de una posible erupción y enviar una alerta que active los mecanismos de respuesta para proteger a la población.
El reto fue desvelado esta mañana en una jornada celebrada en el Centro de Experimentación Avanzada de ITG, en la que intervinieron Helena Bouza, responsable del área de Educación y Ciencia de la Fundación Barrié, y Jorge Seoane, responsable de I+D de la división de drones de ITG, quienes dieron la bienvenida a los participantes y les animaron a afrontar un desafío en el que la tecnología puede marcar la diferencia entre detectar una emergencia a tiempo o reaccionar cuando el peligro ya se ha extendido.
Un simulacro de erupción como prueba final
Los equipos tendrán casi siete meses por delante para poner a prueba su ingenio y su capacidad de trabajo en equipo. Durante este tiempo deberán integrar en una única solución sus capacidades de diseño, programación y pilotaje. El resultado se pondrá a prueba en la gran final, que se celebrará el 27 de mayo de 2027, donde los participantes se enfrentarán a un escenario que simulará un volcán.
En este entorno, el dron diseñado por cada equipo deberá sobrevolar la zona y vigilar posibles señales de actividad volcánica. Cuando detecte indicios de una erupción, tendrá que enviar una alerta de peligro a la central, con el objetivo de poner en marcha los diferentes mecanismos de respuesta ante la emergencia. De esta forma, los estudiantes competirán por ganar el recurso más valioso en una situación de emergencia: el tiempo de reacción.
Una amenaza real como inspiración
El reto no es una ficción. Durante siglos, las erupciones volcánicas han sepultado pueblos y ciudades sin apenas margen de reacción, como ocurrió con el Vesubio en el año 79, el Tambora en 1815 o el Nevado del Ruiz en 1985. Más recientemente, la erupción del volcán de La Palma, en 2021, puso de manifiesto que el riesgo volcánico también forma parte de nuestra realidad: miles de personas tuvieron que ser evacuadas y viviendas, cultivos e infraestructuras quedaron afectados por la lava.
Ante este escenario, los drones se presentan como una herramienta clave: permiten acceder a zonas peligrosas sin exponer a las personas, obtener información en tiempo real y actuar con rapidez, capacidades especialmente relevantes para la vigilancia volcánica y la gestión de emergencias.
Siete ediciones de tecnología con impacto social
La resolución de problemas con impacto social mediante el desarrollo de soluciones tecnológicas es el hilo conductor de la Liga Maker Drone desde su primera edición. En anteriores convocatorias, los equipos tuvieron que recoger basura marítima, apagar incendios, neutralizar nidos de avispa velutina, transportar medicamentos a centros sanitarios ubicados en zonas de difícil acceso y realizar trabajos de mantenimiento en altura para minimizar el riesgo de accidentes laborales.
En la pasada edición, las soluciones fueron evaluadas en una jornada de exhibición celebrada en el Coliseum de A Coruña, donde el equipo ganador fue el que consiguió completar el reto en el menor tiempo. Además, el jurado otorgó cuatro premios especiales al mejor diseño, la solución más disruptiva, la destreza en vuelo y la mejor presentación.
Formación tecnológica como base
La formación tecnológica representa cerca del 50% de esta actividad, con sesiones teórico-prácticas sobre seguridad y uso de drones, materiales y fabricación, mecatrónica, sistemas avanzados y entrenamiento en vuelo, entre otras materias. La organización también proporciona a los equipos los recursos materiales necesarios para construir su sistema dron.
Con esta iniciativa, ITG y la Fundación Barrié pretenden fomentar las vocaciones científico-tecnológicas entre los más jóvenes y concienciarles sobre la relevancia de la tecnología en aplicaciones de la vida diaria. Durante los próximos meses, los estudiantes tendrán que combinar tecnología, creatividad y trabajo en equipo para afrontar un escenario de emergencia en el que anticiparse puede marcar la diferencia.
Los 18 centros participantes
Los equipos seleccionados proceden de las cuatro provincias gallegas. De Pontevedra participan el CPR Rosalía de Castro y el CPR Compañía de María, de Vigo; el CPR Ángel de la Guarda, de Nigrán; y el CPR Eduardo Pondal, de Cangas. De Lugo concurren el CPR Divina Pastora, de Lugo; el IES Francisco Daviña Rey, de Monforte de Lemos; el CPI Dr. López Suárez, de O Saviñao; y el CPI Castroverde. De Ourense participan el CPR Franciscanas, el CPR Santa María – Maristas y el CPR María Auxiliadora – Salesianos. Por último, de A Coruña competirán siete centros: CPR San José de Cluny, de Santiago de Compostela; CPR Montespiño, de Culleredo; CPR Peñarredonda; CPR Compañía de María; IES de Elviña, de A Coruña; IES de Ortigueira; e IES Isaac Díaz Pardo, de Sada.

