31/10/2026

La Domus, una historia enredada: cuando la chapuza se convierte en paisaje

Imagen desarrollada con IA

Hay edificios que se caen a pedazos y otros que, directamente, se enredan. La Domus de A Coruña, esa ola de pizarra frente al Atlántico, lleva cuatro años convertida en la mayor captura del litoral coruñés. Y no precisamente por su valor arquitectónico.

En 2022 empezaron a caer placas de la fachada. La solución, como era de esperar, no fue arreglarla. No. La solución fue ponerle una enorme red. Como cuando tienes una gotera y pones un cubo debajo, pero luego te olvidas de que el cubo existe. Eso sí, el cubo aquí lleva cuatro años, una legislatura entera, con partidas presupuestarias aprobadas pero sin que la obra llegue nunca.

Mientras tanto, la red cumple a rajatabla. Ya ha pescado de todo: óxido en la fachada y verde creciendo entre los nudos. Unos lo llaman zonas verdes; otros, abandono con vistas al mar. Hasta el soldado de Botero prefiere mirar para otro lado.

Fachada abandonada, programación bajo mínimos. Lo único que funciona en la Domus es la red. Un museo único atrapado en su propia red.

Aquí tienes el vídeo satírico que lo resume mejor que cualquier informe municipal: