El humorísta
Noticia de última hora: Manuel Vázquez, el concejal de Deportes más escurridizo de A Coruña, ha vuelto a la vida pública después de un misterioso periodo de ausencia. Y lo ha hecho a lo grande, transformando las escaleras mecánicas de la Escalita Maestro Clave en un gimnasio de «cardio salvaje».
Parece que el concejal, cansado de organizar eventos como el «Proyecto Mundial 2030» (que, según rumores, ni él mismo sabe en qué consiste), decidió aparcar sus responsabilidades y dedicarse a algo más terrenal: convertir escaleras en máquinas de sufrimiento físico. La alcaldesa, Inés Rey, siempre atenta a dejar su huella, le encargó la misión de «hacer algo productivo» con las escaleras mecánicas que, desde su inauguración en 2015, solo servían para que los vecinos se preguntaran por qué no funcionaban.
El resultado es un circuito de cardio dividido en tramos, diseñado para que los ciudadanos puedan sudar la gota gorda mientras admiran las vistas de A Coruña. Eso sí, el concejal advierte: «No es apto para principiantes». De hecho, el encargado de Google Maps que grabó el recorrido (y que, según se rumorea, corre maratones los fines de semana por diversión) casi se desmaya al intentar completar el último tramo.
Los vecinos, divididos entre la emoción y el escepticismo, han reaccionado con frases como: «¿Y si solo quería subir a mi casa sin sentir que estaba en un episodio de Ninja Warrior?» o «Al menos ahora tengo excusa para no hacer ejercicio: es demasiado extremo para mí».
Por su parte, Manuel Vázquez ha negado estar «desaparecido» durante los últimos meses. «Siempre he estado aquí, solo que… bueno, ocupado con cosas importantes», declaró mientras ajustaba una cinta métrica en uno de los escalones. Cuando se le preguntó si su próxima idea sería convertir el ascensor del Monte de San Pedro en una pista de parkour, el concejal sonrió misteriosamente y dijo: «no descarten nada».
Mientras tanto, los más nostálgicos recuerdan con cariño el programa de Paco Lobatón, ¿Quién Sabe Dónde?, y bromean con que quizás deberían haberlo llamado para buscar al concejal. «Pero no hizo falta», dicen, «porque al final reapareció, y con una idea que, aunque extraña, nos mantendrá en forma… o en el fisioterapeuta».
En resumen, A Coruña ya tiene su propio gimnasio al aire libre, y aunque algunos lo ven como una genialidad y otros como una locura, lo que está claro es que Manuel Vázquez ha vuelto para quedarse… al menos hasta que decida desaparecer de nuevo.
Nota del editor: se recomienda llevar botellín de agua, toalla y un seguro médico antes de intentar el circuito.

