Un informe basado en estadísticas desactualizadas y sin un análisis exhaustivo de la realidad actual del parque inmobiliario genera dudas sobre la solidez de la solicitud presentada a la Xunta
El Ayuntamiento de A Coruña ha presentado ante la Consellería de Vivenda de la Xunta de Galicia una solicitud para declarar la ciudad como zona tensionada en el mercado de alquiler, un paso que permitiría aplicar medidas de control de precios. Sin embargo, el informe justificativo en el que se basa esta petición ha levantado suspicacias al apoyarse en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2011, sin aportar estudios de campo actualizados que reflejen la situación real del mercado.
El documento, publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el pasado 6 de febrero, estuvo en exposición pública durante 20 días antes de ser remitido a la Xunta. Aunque el gobierno local, liderado por Inés Rey, asegura que cumple con todos los requisitos para la declaración de zona tensionada, el uso de estadísticas con 14 años de antigüedad ha sido cuestionado por expertos y colectivos vecinales.
Datos incompletos y viviendas desocupadas ignoradas
El informe, elaborado por una consultora de Cabana de Bergantiños, se limita a recoger cifras del INE sin incorporar otros indicadores clave, como el número de viviendas vacías en la ciudad. Según los propios datos del INE, en A Coruña hay más de 30.000 viviendas sin ocupar, muchas de ellas en estado de abandono y necesitadas de rehabilitación. Esta omisión resulta llamativa, ya que un análisis detallado de estas viviendas podría ofrecer soluciones alternativas a la tensión en el alquiler sin necesidad de recurrir únicamente a la limitación de precios.
Además, el estudio no profundiza en la distribución geográfica de estas viviendas vacías ni en las causas de su desocupación. Barrios enteros, especialmente en zonas céntricas y periféricas, sufren un progresivo deterioro debido a la falta de políticas activas de rehabilitación. Mientras, el Ayuntamiento sigue promoviendo nuevas urbanizaciones en áreas como Visma, Castrillón o Xubias, lo que podría agravar la fragmentación urbana y generar «guetos» de viviendas caras frente a zonas deprimidas.
El alquiler se dispara, pero las soluciones son limitadas
No hay duda de que los precios del alquiler en A Coruña han experimentado un aumento significativo en los últimos años, llegando a representar un porcentaje insostenible para muchas rentas. Sin embargo, el informe no aborda estrategias integrales para aumentar la oferta de vivienda asequible, como la rehabilitación de inmuebles vacíos o incentivos fiscales para propietarios que pongan sus pisos en alquiler.
En otras ciudades con problemas similares, como Barcelona, se han implementado planes de rehabilitación organizada que no solo mejoran el parque inmobiliario, sino que revitalizan el comercio local y evitan la despoblación de barrios. A Coruña, con una extensión territorial reducida, debería priorizar la reutilización de viviendas existentes antes de seguir expandiendo urbanizaciones que requieren nuevos servicios públicos (transporte, colegios, centros de salud) y que, en muchos casos, solo son accesibles para una minoría con alto poder adquisitivo.
¿Cómo afectará a los propietarios de pisos en alquiler?
Si la Xunta aprueba la declaración de zona tensionada, los propietarios de viviendas en alquiler verán limitados los precios que pueden establecer. Según el portal Fotocasa.es, en estas áreas:
- Los precios no podrán superar los límites marcados por el Sistema Estatal de Referencia de Alquileres.
- Si el piso ya estaba alquilado, el precio podrá mantenerse o subir solo según el índice de actualización anual.
- Si es una vivienda que no se ha alquilado en los últimos años, el precio máximo quedará fijado por el Índice de Referencia del Gobierno.
Esta medida busca proteger a los inquilinos, pero también podría desincentivar a pequeños propietarios, reduciendo aún más la oferta disponible.
¿Solución real o parche temporal?
Mientras el Ayuntamiento insiste en que cumple los requisitos para la declaración de zona tensionada, el informe presentado genera más dudas que certezas. La falta de datos actualizados y el olvido de miles de viviendas vacías plantean interrogantes sobre si esta medida será suficiente o si, por el contrario, se necesitan políticas más audaces que combatan el problema de raíz: la falta de vivienda accesible en condiciones dignas.
La rehabilitación de barrios, el fomento del alquiler social y una planificación urbana más equilibrada podrían ser pasos clave para evitar que A Coruña se convierta en una ciudad de contrastes, donde conviven zonas en abandono con urbanizaciones de lujo inalcanzables para la mayoría.

