Tras ir venciendo por 17 puntos acaba logrando un triunfo agónico (93-89)
Bien está lo que bien acaba, pero los jugadores naranjas se empeñaron este sábado en castigar las coronarias de su afición. Dicho de otra manera, cuando un equipo va ganando de 16 puntos en el último cuarto, tiene que dar el golpe de gracia y “matar el partido” porque si no lo hace, lo único que consigue es resucitar al rival.
La afición naranja volvió a dar un ejemplo de compromiso y llenó las gradas del Coliseo en una más que aceptable entrada dadas las fechas festivas. La primera noticia es que Diego Epifanio apostó por incluir en el equipo a Goran Huskic, Olle Lundqvist, Ingus Jakovics y Aleix Font, y dejar en la grada a Thomas Heurtel y Gus Lima por motivos técnicos. Es importante que los jugadores entiendan que Epi, en lo que resta de temporada, va a apostar por aquellos que muestren más compromiso y capacidad de trabajo en los entrenamientos y que no va a tener en cuenta los nombres ni los egos individuales. Como se dice en el inicio de los partidos: “El que tenga honra, que me siga”.
Primer cuarto: Igualdad absoluta
El primer cuarto se caracterizó desde el inicio por una defensa pegajosa del equipo visitante, que negaba la recepción del balón a Brandon Taylor e impedía las primeras líneas de pase. No obstante, se llegaba al ecuador de este cuarto con una ventaja de 11-7 para los locales, gracias al acierto ofensivo de Brandon Taylor y Silins.
A pesar de la intensidad de juego, Epi no realizó ningún cambio hasta que faltaban 3:27 para finalizar el cuarto y dio entrada a Phil Scrubb, Trey Thompkins y Goran Huskic. Este último tuvo que batallar con un Rubén Guerrero que le superaba en centímetros y en peso, y que le ganó la batalla en el rebote ofensivo. Esto, junto a los fallos cometidos por los locales en las ayudas defensivas, provocó que se llegase al final del primer cuarto con empate a 21 puntos.
Segundo cuarto: Font destapa el tarro de las esencias
Aleix Font, jugador que en los últimos partidos no había disfrutado de muchos minutos, salió enchufado en este cuarto y anotó 7 puntos en los dos primeros minutos y un total de 11 puntos en este período. Dio una lección de tiro, penetraciones agresivas y defensa, pero, incomprensiblemente, no volvió a jugar en el resto del partido.
En este período se produjo la lesión de Trey Thompkins y esto provocó que Beqa Burjanadze y Phil Scrubb diesen un paso al frente para sostener ofensivamente al equipo. Sin embargo, Granada convirtió dos triples casi sin oposición y logró que la distancia en el marcador no fuese insalvable, finalizando con un 45-40 al descanso.
Tercer cuarto: Defensa dura y juego en equipo
En este período se ha podido vislumbrar el compromiso defensivo que lleva pidiendo la afición local durante toda la temporada. Tanto es así, que el equipo visitante agotó la posesión de 24 segundos hasta en dos ocasiones sin poder tirar a canasta.
La buena defensa de los locales, unida al acierto ofensivo de Beqa Burjanadze, Phil Scrubb y Barrueta, logró la máxima ventaja de 17 puntos para los locales(64-47) y un marcador de 71-59 al final del cuarto. La mejor noticia del partido era la reaparición de un Burjanadze que llevaba acumulados 14 puntos hasta ese momento y que volvía a liderar al equipo como en los viejos tiempos.
Último cuarto: al borde del precipicio
Empezaba el último período con dos actuaciones destacadas de Diagné, un mate marca de la casa y un estratosférico tapón a la estrella visitante Amine Noua.El acierto ofensivo de Scrubb y Barrueta volvían a poner una cómoda ventaja de 16 puntos para el Leyma Coruña (82-66) en el ecuador de este último cuarto.
En ese momento, los jugadores del Covirán Granada estaban noqueados, pero los locales no supieron dar el último empujón que decidiese el partido. Jonathan Rousselle y Elias Valtonen rebajan la ventaja hasta los 10 puntos y se produce una técnica por protestar al entrenador visitante a falta de 4:07, que sirve de combustible a sus jugadores.
En este último tramo, Granada logra convertir dos triples seguidos y el partido se aprieta hasta 87-84 a falta de 2:31. Para agravar la situación, los jugadores visitantes capturan hasta tres rebotes ofensivos seguidos y su estrella Amine Noua dispone de dos tiros libres a falta de 18 segundos para ponerse a un punto. Sorprendentemente falla un tiro libre y los visitantes también disponen de un último tiro para no perder el básquet average, pero tampoco lo convierten, quedando el marcador en el definitivo 93-89, lo que le permite obtener la sexta victoria y salir del farolillo rojo a costa del propio Covirán Granada.
Los destacados
Por los locales, Brandon Taylor obtuvo la mayor valoración (13 puntos, 4 rebotes y 11 asistencias), seguido de Burjanadze (14 puntos y 2 rebotes), Phil Scrubb (14 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias) y Aleix Font y Yunio Barrueta, ambos con 11 puntos.
El Leyma Coruña tuvo un 38% de acierto en triples, capturó 30 rebotes (solo 5 en ataque), repartió 27 asistencias y perdió 13 balones. El lunar más importante ha vuelto a ser su escasa capacidad para asegurar el rebote en defensa, ya que el equipo visitante ha logrado capturar hasta 13 rebotes ofensivos y disponer de muchas segundas opciones de tiro.
Por los visitantes han destacado Valtonen (22 puntos, 4 rebotes y 1 asistencia), Agustín Ubal (10 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias), Jonathan Rousselle (14 puntos, 2 rebotes y 4 asistencias) y Amine Noua (17 puntos, 8 rebotes y 2 asistencias).
Ficha técnica
93 – Leyma Coruña (21+24+26+22):
Brandon Taylor (13), Lundqvist (6), Barrueta (11), Silins (6) y Burjanadze (14) -quinteto inicial-; Thompkins (2), Huskic (10), Diagné (5), Jakovics (1), Font (11) y Phil Scrubb (14).
89 – Coviran Granada (21+19+19+30):
Rousselle (14), Griffin (7), Bezanishvili (7), Valtonen (22) y Noua (17),-quinteto inicial- Visconti (6), Ubal (10), Rubén Guerrero (6), Silverio (-) y Ndiaye (-).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 28 de la liga Endesa disputado en el Coliseum de La Coruña ante 6.511 espectadores.

