16/04/2026

Peligra el futuro del Hockey Coruña Femenino: mentiras, deudas y negligencia

La plantilla del Hockey Club Coruña Femenino, compuesta en su mayoría por jugadoras internacionales, se enfrenta a una grave crisis institucional debido a las continuas irregularidades, y la falta de transparencia y  de compromiso por parte de la directiva, encabezada por su presidenta, Lucia Sanjurjo, y el presunto gerente, Xavi Cantón

Las jugadoras están cansadas de la situación que están viviendo, ya que hace más de un mes que una parte de los socios pidieron una asamblea para hacer una moción de censura, y a día de hoy aún no hay fecha para esta. Reclaman que se lleve a cabo cuanto antes, ya que de ello dependen sus futuros.

Un historial de reuniones fallidas

En varias ocasiones, la plantilla le ha pedido a su presidenta reunirse con ella para intentar resolver los numerosos problemas que atraviesa el equipo. Sin embargo, según relatan las jugadoras, «todas las reuniones han ido muy mal, ya que sentimos que no sirven para nada, porque no hay ningún feedback por parte de la presidenta». Las jugadoras le han trasladado su malestar con la situación, y cómo les afecta tanto personal como deportivamente, por ese motivo exigen un cambio en el rumbo del club. 

Las deportistas denuncian un «tono inapropiado» por parte de la máxima dirigente, así como actitudes «prepotentes y manipuladoras» de Xavi, quien ejerce como gerente sin que su cargo esté del todo claro. Según varias fuentes del vestuario, este habría intentado «dividir al equipo», llamando a las jugadoras de forma individual para presionarlas y minar su unión. Afortunadamente, la estrategia fracasó gracias a la comunicación entre las propias jugadoras, quienes no se dejaron manipular.

Falta de profesionalidad

Uno de los problemas, es la falta de profesionalidad, ya que, aunque el hockey sea un deporte minoritario, no dejan de jugar en la primera división estatal, y para ello exigen unos mínimos.

Por una parte está la carencia de material deportivo, algo fundamental en un club de élite. Las jugadoras han tenido que entrenar y competir con equipamiento en malestado, lo que pone en riesgo su seguridad.

Además, en algunas ocasiones, han viajado en condiciones precarias y peligrosas.

Como cuando tuvieron que ir y volver en el mismo día a Fraga, un desplazamiento de más de ocho horas en coche, que tuvieron que hacer en menos de 24 horas, sin tener hotel para descansar después del partido. Cosa que las jugadoras no comprendieron, ya que en el desplazamiento que se hizo a Madrid, sí que tuvieron hotel donde pasar la noche, y eso que el trayecto era mucho menor.

Esta situación no solo afecta al rendimiento deportivo, sino que pone en peligro su salud, algo inadmisible.

Falta de empatía y desamparo económico

Las irregularidades económicas son otro gran problema. Aunque esta temporada sí que están cobrando todos los meses, cuando llega el día 1 ya están preocupadas por si cobrarán a tiempo para pagar el alquiler. Teniendo que escribirle a la presidenta todos los meses para ver cuando les hará la transferencia, cosa que las jugadoras le reclamaron a la dirigente del club en varias reuniones. Algunos meses, la situación ha sido tan extrema que algunas jugadoras, lejos de sus familias y sin recursos, llegaron a pasar dificultades para comprar comida.

Las jugadoras entienden la situación económica del club, pero llegó un punto, que visto como iba y la deuda que tenían con cada una de ellas, pidieron, que ya que no se les podía pagar ahora, como mínimo tener firmado un reconocimiento de deuda que les pudiera amparar si al final de temporada seguía la deuda.

Esto fue otra guerra interna que llevó cola, ya que en un principio, la presidenta, se negaba a firmarles el documento, dándoles largas durante más de 2 meses. Finalmente, viendo que por más que se hablara con Lucía, no había ninguna respuesta por su parte, decidieron hacer huelga en los entrenamientos hasta que estuviera el documento de todas las integrantes del equipo firmado, esta fue la única manera de conseguirlo.

Un futuro incierto para el Hockey Femenino en A Coruña

Las jugadoras son pesimistas y creen que, con esta directiva, la situación no mejorará. Acusan a la presidenta y a Xavi de tratar el club como una empresa, usando términos como «sois malas empleadas» hacía deportistas que, en muchos casos, ni siquiera cobran.

Las jugadoras solo piden tener un trato más humano, más empatía y una solución a este problema que les atormenta, y que obviamente les afecta en sus resultados deportivos.

Las jugadoras merecen respeto, profesionalidad y un club a la altura de su talento. ¿Permitirá la federación y las administraciones públicas que esto siga así?

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