El PP denuncia atascos «monumentales» y cortes peatonales improvisados, mientras vecinos echan en falta diálogo y una planificación realista
El portavoz del PP, Miguel Lorenzo, arremetió este viernes contra la alcaldesa Inés Rey por el «caos circulatorio y peatonal» en A Sardiñeira, fruto —denunció— de unas obras «planificadas en despachos, sin pisar el barrio ni consensuar con los vecinos». La crítica llega tras recibir «numerosas quejas» por atascos en la Ronda de Outeiro —reducida a un solo carril— y cortes «improvisados» de aceras en la plaza de San Cristóbal, que obligan a peatones y usuarios del tren a «rodeos incomprensibles».
«Atasco monumental y planificación desastrosa»
Lorenzo aseguró haber verificado personalmente la «indignación justificada» de los residentes: «Las calles que confluyen en la Ronda de Outeiro están colapsadas. Es el resultado de una planificación desastrosa, como ya ocurrió con el carril bici impuesto contra el criterio vecinal», recordó, en alusión a las protestas previas en la zona.
El portavoz popular vinculó el problema a un patrón recurrente: «Inés Rey actúa primero y escucha después. Eliminó plazas de aparcamiento, impuso infraestructuras sin acuerdo y ahora repite el mismo error con estas obras».
Peatones «abandonados»: maletas, carritos y rodeos
Pero el colapso no es solo vehicular. Lorenzo destacó el «abandono» a los peatones: «Han cortado todas las aceras y pasos de San Cristóbal sin alternativas coherentes. Personas mayores, padres con carritos o viajeros con maletas se ven obligados a dar vueltas absurdas». Pidió soluciones inmediatas: «Urge habilitar pasos seguros. Esto no es solo incomodidad, es falta de accesibilidad».
Falta de diálogo: «Obras sí, pero no así»
El PP subrayó el «clamor vecinal» contra la «ausencia de diálogo» del gobierno municipal. «Inés Rey no conoce la realidad del barrio porque no pisa la calle. Diseña desde el despacho, ignora a los afectados y luego llegan las chapuzas», afirmó Lorenzo, quien reclamó «rectificar» y abrir un proceso de participación.
La zona acumula tensiones desde el anuncio de un carril bici sin consenso que llevó a los vecinos a manifestarse, carril bici que no muere en medio de la avenida. Ahora, el PP advierte de que la paciencia «se agota»: «La alcaldesa debe elegir: seguir imponiendo o gobernar con sentido común».

