08/05/2026

Avia Veira se rinde al pelotazo del Agra del Orzán (Parte II): regalan edificabilidad a cambio de buenas palabras

El gobierno local lleva al pleno del jueves una modificación del PXOM que separa una parcela para otorgarle una gran edificabilidad a un promotor privado. Mientras, Lage Tuñas y Avia Veira venden humo con viviendas protegidas y zonas verdes que no tienen financiación ni desarrollo concreto. La edil del BNG, en una contradicción clamorosa, condiciona la limpieza y el transporte público del barrio a que los vecinos “se porten bien” y acepten el mamotreto

El próximo jueves, el pleno municipal dará luz verde previsiblemente a una modificación puntual del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) que, bajo el supuesto manto de la creación de vivienda protegida y zonas verdes, esconde lo que muchos ya no dudan en calificar como un nuevo pelotazo urbanístico en el Agra del Orzán. Tanto la concejala de Reestructuración Urbanística, Avia Veira, como el edil de Urbanismo, Lage Tuñas, salieron ayer a defender el acuerdo, pero los datos y lo que se oculta en la letra pequeña dibujan una realidad bien distinta.

El truco del almendruco: segregar para regalar

Lage Tuñas habló de 85 viviendas de protección oficial y de 13.000 metros cuadrados de zona verde. Suena bien, pero no es cierto. Lo que realmente se lleva a aprobación es la segregación de una parcela del polígono urbanístico para concederle a un único promotor privado una altísima edificabilidad. El resto del polígono se queda con menos metros edificables y, sin embargo, con la obligación de asumir los costes de urbanización y creación del parque.

Los urbanistas consultados son contundentes: “Si reduces la edificabilidad en un área y la incrementas en otra que se segrega, eso no es reequilibrio, es un pelotazo clásico. Y lo que es peor, la zona verde interior del polígono se vuelve económicamente inviable para quienes deben ejecutarla”. Es decir: el parque no se hará, o se hará dentro de una década, si es que alguien pone el dinero.

Quién paga la fiesta: el dinero público que no existe

Avia Veira presume de haber logrado una “reducción de edificabilidad sin gastar un solo euro público”. Pero la realidad es tozuda: el Ayuntamiento es propietario de parte del suelo dentro de ese polígono. Para urbanizarlo y crear el parque, tendrá que poner dinero de las arcas municipales. Y ahí está el problema gordo.

La ciudad afronta una situación económica crítica, con una modificación presupuestaria urgente y dificultades incluso para acceder a crédito bancario. ¿Y la partida para el parque del Agra? No existe. No figura en el presupuesto actual ni en ningún plan financiero a corto plazo. Lo que se aprueba el jueves es solo la segregación y la edificabilidad para el promotor. El desarrollo del parque queda en el aire, en un cajón de las buenas intenciones.

Resumen: alguien se lleva los pisos (14 alturas y centro comercial incluido) y los vecinos se quedan con dibujos y promesas. Eso sí, con el riesgo añadido de que los pequeños propietarios perjudicados –los que pierden edificabilidad frente al promotor– presenten recursos.

La contradicción insalvable de Avia Veira

Pero si hay un personaje que roza el ridículo en este sainete urbanístico, esa es Avia Veira. Hace apenas poco tiempo, en un vídeo que aún circula por redes, la edil del BNG sostenía que el Ayuntamiento debería comprar el suelo y hacer la zona verde con dinero público. Ahora, en su nota de prensa y su vídeo de autobombo, vende como “éxito” y “ahorro” lo mismo que antes calificaría de cesión al desarrollismo.

Pregunta periodística: ¿Avia Veira fue engañada o quiere engañarnos? Porque su giro de 180 grados no es evolución política, es una claudicación que avergonzaría a cualquier mínimo estándar de coherencia.

La limpieza y el bus como moneda de cambio: vecinos de segunda

Pero la perla de la semana se la ha llevado la propia Avia Veira al anunciar que apoyará esta modificación del PXOM a cambio de una “mejora en la limpieza y el transporte público” para el barrio. Leamos esa frase con calma: los vecinos del Agra del Orzán tienen que ceder ante el pelotazo para obtener unos servicios básicos que ya tienen el resto de barrios de la ciudad.

¿Acaso en Monte Alto o en Los Rosales la limpieza y el bus se negocian a cambio de permitir un mamotreto? La declaración convierte a los vecinos del Agra en ciudadanos de segunda, que deben “portarse bien” y tragar con catorce alturas para que su calle no apeste a basura y pase un autobús cada media hora. Esto no es gestión urbanística, es chantaje de barrio pobre.

Lo que se juega el jueves (y lo que no)

El pleno del próximo jueves 14 solo aprueba una cosa: darle la gran edificabilidad al promotor. No se aprueba ni un euro para el parque, ni un contrato para las viviendas protegidas, ni una partida para la limpieza extra, ni un bus adicional.

Lo que se esconde es que, mientras Lage Tuñas vende humo y Avia Veira intenta lavar su contradicción con un giro ridículo, el promotor ya puede empezar a solicitar licencias para sus bloques de 14 alturas y su centro comercial. Los vecinos, en cambio, tendrán que esperar a que aparezca el dinero que nadie ha presupuestado y a que los pequeños propietarios perjudicados acepten pagar el pato.

O no lo acepten. Y entonces el paraíso de los pelotazos se convertirá en un infierno de recursos y retrasos. Pero para eso, como siempre, ya habrá otros gobiernos.

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