El ayuntamiento de Oleiros recogió el galardón en Gandía, un club al que solo pertenecen otras seis playas, todas ellas en la Comunidad Valenciana
La playa de Bastiagueiro, en el municipio de Oleiros, continúa haciendo historia. Este miércoles, el Área Metropolitana de Gandía acogió un acto de reconocimiento organizado por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), donde se puso en valor la trayectoria de un selecto grupo de arenales españoles. El motivo: solo siete playas en todo el Estado pueden presumir de lucir la Bandera Azul de forma ininterrumpida desde la creación de esta prestigiosa distinción en el año 1987.
Seis de estas localizaciones están en la Comunidad Valenciana. La séptima, y única del litoral atlántico, es Bastiagueiro.
El ayuntamiento de Oleiros estuvo representado en el evento por la primera teniente de alcalde, María José Varela, y por el concejal de comunicación, Pablo Cibeira, quienes recibieron el reconocimiento por parte de la entidad adjudicadora. «Es un orgullo ver cómo el trabajo riguroso y constante de varias décadas sitúa a Oleiros como un referente en conservación ambiental y gestión de playas. Bastiagueiro es un símbolo del compromiso de este ayuntamiento con la calidad, la seguridad y la educación ambiental», destacó Varela durante su intervención.
Desde el gobierno municipal señalaron que este hito es fruto del trabajo realizado «desde los inicios de la democracia» en materia de protección del litoral, ordenación de los arenales y conservación del entorno. Una labor que permitirá que, un año más, otras cuatro playas del municipio —Santa Cristina, Naval, Mera y Espiñeiro— icen también la Bandera Azul. A estas se suman el Castillo de Santa Cruz y el Aula del Mar de Mera, reconocidos por su labor de divulgación ambiental.
Bastiagueiro, rodeada de parques y equipamientos públicos, no solo destaca por su calidad de agua, calificada como excelente para el baño, sino por ser un espacio diseñado para la convivencia, el ocio y el deporte durante todo el año. Servicios como pasarelas adaptadas, vigilancia, aseos, duchas y arenales libres de humo completan un modelo de gestión que Oleiros lleva perfeccionando casi cuatro décadas.
Con la distinción recibida en Gandía, el nombre de Bastiagueiro resuena ya en el mismo club de leyenda que playas valencianas como la de La Mata (Torrevieja) o L’Almadrava (Denia), una confirmación de que el esfuerzo ambiental convirtió este arenal coruñés en un caso único no solo en Galicia, sino en toda la fachada atlántica española.

