El conjunto betanceiro sucumbe por 95-75 ante el Estudiantes en un partido clave y cae al noveno puesto, rozando los puestos de descenso
La tarde del domingo en el Pazo dos Deportes de Lugo se convirtió en un auténtico calvario para el Ineltrón Santo Domingo Betanzos. En un duelo directo de alto voltaje, el equipo betanceiro sufrió una derrota inapelable (95-75) ante el Estudiantes de Lugo, un resultado que no solo pesa en el marcador, sino que agrava drásticamente su lucha por la permanencia en la categoría.
El partido se torció desde el primer minuto. Mientras el Estudiantes salió con una intensidad y determinación demoledoras, el Betanzos pareció ausente, sin respuesta tanto en ataque como en defensa. Un parcial de 31-15 en el primer cuarto sentenció prematuramente el encuentro. Aunque los dirigidos por José Amando Pena «Soviético» lograron reaccionar ligeramente y ganar el segundo cuarto (20-23), los lucenses retomaron el control absoluto tras el descanso, llegando a disfrutar de ventajas superiores a los 30 puntos.
A nivel individual, destacaron las actuaciones de Abelleira (16 puntos, 9 rebotes y 20 de valoración), Randolph y Nico Lagares (12 puntos cada uno), junto al doble-doble de Luis (11 puntos y 10 rebotes). Sin embargo, estas contribuciones aisladas no pudieron compensar el colapso colectivo. El dominio en el rebote del Estudiantes fue total, un síntoma claro de la falta de agresividad y concentración del equipo visitante.
El entrenador, crítico y claro
Al término del encuentro, el técnico betanceiro, José Amando Pena «Soviético», no buscó excusas: «Partido sin ninguna opción desde el primer segundo. La falta de intensidad tanto en ataque como en defensa hizo que el equipo de Lugo jugase a placer. No fuimos capaces de estar en ningún momento dentro del partido, dominio absoluto del rebote por parte del Estudiantes tanto defensivo como ofensivo», declaró, radiografiando con dureza la pobre prestación de su equipo.
Consecuencias inmediatas y un partido de vida o muerte
Esta derrota hace que el Ineltrón Santo Domingo Betanzos descienda a la novena plaza de la clasificación, situándose a tan solo una victoria de los puestos de descenso a Primera Nacional. El panorama se complica enormemente y convierte el próximo compromiso en una final.
El domingo que viene, a las 17:00 horas en su pabellón, el Betanzos se enfrentará a otro rival directo en la zona baja: Navia, equipo asturiano que llega con un balance de 3-5, justo por detrás del 4-5 de los betanceiros. Será un partido de alta tensión donde el equipo de Pena deberá demostrar si ha aprendido la lección de Lugo. Una nueva derrota podría hacer saltar definitivamente todas las alarmas y precipitar una crisis deportiva de consecuencias imprevisibles. La permanencia se juega, sin margen de error, en casa.

