El Deportivo necesitaba un golpe de autoridad en Riazor y lo consiguió con una victoria contundente ante el Almería, un rival diseñado para el ascenso que se vio superado por el empuje y la eficacia blanquiazul. Diez minutos de inspiración ofensiva en la primera parte bastaron para encarrilar un triunfo que devuelve la ilusión a la afición y permite al equipo consolidarse en la zona media de la tabla.
Inicio titubeante y aparición estelar de Zaka
El partido arrancó con un Dépor algo nervioso en la salida de balón, acumulando imprecisiones en defensa que pudieron costarle caro. Sin embargo, el equipo de Gilsanz encontró la vía para golpear primero gracias a su nuevo delantero. Zaka, en su estreno como titular, no tardó en demostrar su olfato goleador. A los 19 minutos, el neerlandés recibió un pase filtrado de José Ángel en la frontal, se revolvió y su disparo, tras tocar en un defensa, acabó en la red.
Ese gol fue el punto de partida para una avalancha deportivista que dejó noqueado al Almería. Yeremay, con su talento habitual, firmó el segundo tras una gran jugada colectiva en la que Obrador asistió al canario, que definió con sangre fría dentro del área. Apenas sin tiempo para que los visitantes asimilaran el golpe, Mella se sumó a la fiesta con un golazo desde la frontal, colocando el balón junto al palo con un disparo inapelable. Con 3-0 en el minuto 31, Riazor se frotaba los ojos ante la exhibición de su equipo.
Segunda parte de control y respuesta de Helton
El Almería intentó reaccionar tras el descanso, pero se topó con un Dépor bien plantado y con Helton Leite en estado de gracia. El guardameta blanquiazul salvó varias acciones claras, frustrando a Luis Suárez y Arribas, quienes no lograron concretar sus oportunidades.
Por momentos, el partido se convirtió en un ida y vuelta en el que el Deportivo también tuvo opciones para ampliar la goleada. Yeremay pudo firmar su doblete con una gran jugada individual, pero Edgar salvó su remate bajo palos. Zaka también estuvo cerca de repetir, aunque su disparo fue bloqueado por la zaga rival.
Cuando todo parecía sentenciado, Luis Suárez maquilló el marcador en el tiempo añadido con un tanto validado por el VAR. Un gol anecdótico que no empañó la gran actuación del Dépor en una noche en la que el equipo respondió a lo grande.
Un impulso en la tabla y un Riazor que vuelve a creer
Este triunfo, además de sumar tres puntos vitales, supone una inyección de confianza para un Deportivo que había dejado muchas dudas en casa. La contundencia mostrada ante un rival de entidad como el Almería refuerza la idea de que este equipo tiene potencial para aspirar a más en la categoría.
Con Riazor vibrando de nuevo, el Dépor cierra enero con una victoria de prestigio y la sensación de que, cuando juega con convicción, es capaz de competir contra cualquiera.

