Los populares denuncian presiones e intimadaciones del equipo de gobierno para aprobar un crédito «improvisado» con el remanente municipal: Izaskun García (PP) acusa al alcalde de querer «tapar su mala gestión» y exige su dimisión. Desde el BNG, aunque no han emitido un comunicado oficial, su voto en contra fue decisivo para bloquear la operación
El gobierno del socialista Rioboo se encontró con un muro de oposición infranqueable. Por segunda vez, la propuesta para desbloquear un crédito extraordinario de 1,3 millones de euros para pagar la sentencia por el caso Villa Melania fue rechazada en el pleno, gracias a los votos en contra del PP y el BNG. La negativa de las dos principales fuerzas de la oposición ha intensificado el conflicto político, llevando al equipo de gobierno a ser acusado de tácticas intimidatorios.
Según relatan los populares, la concejala de Hacienda y Urbanismo, Marta Iglesias, advirtió a los ediles durante el pleno de que tenían una «segunda oportunidad» y que su negativa a respaldar el crédito podría acarrearles «consecuencias judiciales». Esta advertencia, dirigida tanto al PP como al BNG, ha sido interpretada como un intento de condicionar el voto mediante la presión.
Desde el PP, su portavoz Izaskun García, cargó contra la gestión «chapucera e improvisada» del alcalde. «Conocían esta sentencia desde hace año y medio y no hicieron absolutamente nada. Ahora intenta tapar el agujero con el remanente de tesorería, que es de todos, por su irresponsabilidad», afirmó. García desmintió que el crédito fuera la única opción, proponiendo en su lugar la elaboración de unos nuevos presupuestos consensuados o la búsqueda de partidas específicas de bajo ejecución, como la de «publicidad y propaganda».
El silencioso pero crucial rechazo del BNG
Aunque el Bloque Nacionalista Galego no ha hecho públicas en esta ocasión sus razones detalladas tras el pleno, su voto en contra fue tan decisive como el del PP para tumbar la iniciativa de Rioboo. Su postura inicial, compartida en el pleno anterior, deja claro que tampoco comulga con la fórmula elegida por el gobierno para afrontar el pago, posicionándose en contra de utilizar el remanente de tesorería de forma inmediata, una postura que alinea temporalmente sus críticas con las de los populares en lo económico, aunque por motivos que probablemente difieran.
Para la oposición, este revés judicial es la punta del iceberg de una legislatura marcada por la parálisis. García (PP) vinculó esta multa millonaria directamente con la incapacidad del gobierno para aprobar el nuevo PXOM y con la prórroga presupuestaria desde 2023. «Esto no es un error, sino la factura de años de dejadez. Ahora llegan las sentencias. Y no será la última», advirtió.
Con el pago bloqueado y las acusaciones cruzadas, la presión sobre el alcalde Rioboo no hace más que aumentar. La exigencia de dimisión por parte del PP es total: «Culleredo no puede seguir pagando su incompetencia. Si Rioboo tuviera un mínimo de dignidad, debería dimitir ya». El gobierno local se ve ahora forzado a buscar una solución alternativa que satisfaga a una oposición unida en su rechazo o a asumir las consecuencias legales de no abonar una sentencia firme.

