El conjunto betanceiro sufre su segunda derrota consecutiva (74-99) al desvanecerse tras el descanso, incapaz de contener la potencia rival en el rebote y una ofensiva demoledora
En un partido que se presentaba igualado en el descanso, el Ineltrón Santo Domingo Betanzos vivió una noche de desilusión en casa ante un rival directo. El Oposita Marín Ence Peixegalego visitó la pista betanceira y ejecutó un plan perfecto en la segunda mitad para llevarse una victoria contundente por 74-99, afianzándose en la segunda posición del grupo y dejando a los locales sumidos en una racha de dos derrotas seguidas.
Espejismo en el descanso
La primera parte fue fiel a lo prometido: un duelo equilibrado y con alternancias. Tras un arranque dubitativo del Santo Domingo, los de José Amando Pena «Soviético» reaccionaron y no solo igualaron el marcador, sino que llegaron a ponerse por delante durante varios minutos del segundo cuarto. La esperanza se mantuvo viva hasta el último segundo de la primera mitad, cuando un lanzamiento de Dani Martín al sonar la bocina rozó el aro pero no entró, dejando el marcador en un ajustado 43-47 que auguraba un final lleno de emociones.
El tercer cuarto, la sentencia
Sin embargo, la promesa de emoción se rompió nada más reiniciarse el juego. «¡Una vez más!», podrían exclamar los aficionados locales, al ver cómo el equipo se desinflaba por completo tras el descanso. El Marín Peixegalego salió del vestuario con una intensidad demoledora y el Santo Domingo, acusando claramente el esfuerzo de la primera mitad, se vio incapaz de responder.
El tercer cuarto fue un parcial demoledor de 13-31 que dejó el partido totalmente sentenciado. Los locales no pudieron contener un juego interior dominante, liderado por un solvente Van Wijk (16 puntos), y apoyado con eficacia por Souto Parrado (14) y el estadounidense Darmell Hogan (12). La superioridad visitante en el rebote, tanto ofensivo como defensivo, fue abrumadora.
Los números de una derrota
Pese a la claridad del marcador final, algunos jugadores betanceiros brindaron actuaciones destacadas en la lucha individual. Luis tuvo un gran partido, firmando una valoración de 24 con 18 puntos y 14 rebotes. Le acompañaron en los buenos números Abelleira (16 puntos, 11 rebotes y 30 de valoración) y un Dani Martín que, con 20 puntos, sigue demostrando su clase y recuperación.
La lectura técnica: rebote y intensidad
El análisis de los responsables del equipo no dejó lugar a dudas sobre las causas de la derrota. Desde el banquillo betanceiro se señaló: “La superioridad en el rebote ofensivo fue clave, hasta tres opciones tuvieron los rivales tanto atrás como delante; eso sumado a la falta de acierto en tiros libres e intensidad, acabaron por darle la victoria a un mejor rival”.
Una visión que compartió el capitán, Jorge Abelleira: “Partido complicado contra un rival complicado. Competimos 35 minutos, pero en 5 que nos fueron adversos, supieron sacar provecho a su superioridad en rebote y dejar el partido claramente de su lado. Queda entrenar y entrenar toda la semana y esperar el partido de la semana que viene. De eso se trata”.
Mirada al futuro: un clásico en el horizonte
No hay tiempo para lamentaciones en la competición. El partido ya es pasado y el próximo rival espera a la vuelta de la esquina. Se trata de un viejo conocido y todo un clásico para la afición: el Traumacor Culleredo. Un enfrentamiento lleno de rivalidad y tradición que el Santo Domingo Betanzos afrontará con la imperiosa necesidad de volver al camino de la victoria y reconectar con su juego.

