Las jugadoras coruñesas se traen a la ciudad el primer título absoluto del hockey sobre patines femenino coruñés tras haber vencido a Alcalá 3-2 en la final
Hay ocasiones en que el deporte nos regala historias que merece la pena vivir. Hace apenas unos meses algunas de las mejores jugadoras del hockey femenino español vivían una crisis sin precedente en un club de Ok Liga, el Coruña. Algunas optaron por irse pero cuatro de ellas – Alba Garrote, Alejandra Martín, Fernanda Muñoz y Mar Franci – eligieron quedarse en la ciudad aunque fuera descendiendo una categoría. Jugar en Plata y volver a escribir la historia, esta vez con menos tachones.
Esta mañana esas cuatro jugadoras y sus compañeras del Marineda levantaban entre risas y lágrimas de felicidad la Copa de la Princesa tras vencer en una igualada final frente al Alcalá, uno de los equipos potentes de Ok Plata Femenina. Por primera vez un equipo coruñés de hockey sobre patines femenino gana un título en categoría absoluta. Y tenía que ser el Marineda. Tenían que ser ellas. Las que reclamaron dignidad y eligieron soñar.

La Copa de la Princesa es, en realidad, un regalo para este equipo. El objetivo final es el ascenso a Ok Liga. Un objetivo que tienen más cerca, especialmente después de haber vencido hace quince días precisamente a Alcalá, tercer clasificado y que parece llamado a jugarse la segunda plaza de ascenso con Raxoi. Pero este fin de semana tocaba aparcar la Liga para centrarse en un título que es un regalo.
Ayer las coruñesas ganaron a Raspeig 4-1 y esta mañana completaron la faena venciendo 3-2 al equipo madrileño en el que milita también la coruñesa María Castelo. El partido fue tal como se esperaba, de poder a poder, con dominio coruñés pero un Alcalá duro y ordenado en defensa y peligroso en contraataque. El primer gol llegó a los doce minutos de la primera parte en una preciosa jugada de equipo entre Franci, Garrote en la asistencia y Ale Martín impecable en el segundo palo. Para el segundo hubo que esperar a la segunda parte, en una excelencia técnica de Efe Muñoz que colocó una bola imposible en la escuadra rival. El tercero, cuando las madrileñas ya se habían acercado tras un tiro lateral de Castelo, lo puso la recién llegada Celia Pinacho que porfió hasta llevarse la bola ante la portera.
Con el 3-1 y dos minutos para el final sólo quedaba sufrir. Y se sufrió. Alcalá jugó con cinco de pista y Carlota Antúnez se metió entre líneas para hacer el segundo a placer. Luego un largo minuto de golpe y contragolpe, con oportunidades también para las madrileñas pero sin que se moviera el marcador. Con el pitido final, el delirio. De unas jugadoras que eligieron soñar y de los pocos – pero entregados – seguidores coruñeses que se traen la Copa para casa. ¡Larga vida al Marineda!

