Los populares denuncian que el alcalde boicotea el consenso político antes incluso de constituirse la comisión
El Partido Popular exige que la comisión esté integrada solo por concejales y sin presencia del CETIM, y reclama la convocatoria urgente de la junta de portavoces para pactar su funcionamiento.
El Partido Popular (PP) de Culleredo ha elevado una protesta formal contra el alcalde, José Ramón Rioboo, por decidir sin consenso la composición de la comisión que evaluará el futuro de las parcelas de La Cros, una iniciativa que, recuerdan, fue propuesta por los populares en el pleno del 31 de julio para garantizar que cualquier cesión de terrenos incluya contrapartidas justas y salvaguarde el patrimonio público.
Los populares acusan a Rioboo de actuar de manera unilateral al anunciar en los medios una estructura para la mesa de trabajo que, a su juicio, desvirtúa su objetivo. Según el planteamiento del regidor, la comisión estaría formada por trece personas, incluyendo técnicos municipales y un representante del CETIM (Centro Tecnológico de Investigación Multidisciplinar). Frente a esto, el PP exige que sea un órgano exclusivamente político, compuesto por concejales de todos los grupos municipales y sin la participación de técnicos ni del CETIM.
«No es un órgano técnico, ni un espacio de negociación con el CETIM»
Izaskun García, portavoz del PP, ha sido contundente: «Esta comisión debe servir para definir posiciones políticas en defensa de Culleredo, no para negociar con el CETIM. Los técnicos pueden asesorar, pero las decisiones deben tomarlas los representantes electos».
El PP advierte de que, si el alcalde no rectifica, la comisión estará abocada al fracaso. «Lo que está en juego es el interés general de Culleredo, y lo mínimo es actuar con prudencia. Si este es el talante del alcalde, él será el único responsable del colapso de esta comisión», ha declarado García.
Exigen convocar a los portavoces para un acuerdo
Ante esta situación, los populares han reclamado una rectificación inmediata y la convocatoria de la junta de portavoces para establecer de manera consensuada las reglas de funcionamiento de la mesa, tal como –aseguran– Rioboo se comprometió en el pleno.
La polémica surge en un momento clave, con el futuro de La Cros en el centro del debate político local. El PP insiste en que cualquier decisión debe priorizar el beneficio de los vecinos y la transparencia, evitando que intereses externos condicionen el proceso. Mientras, el alcalde deberá decidir si mantiene su postura o cede al diálogo para evitar que la comisión nazca fracturada.

