Miguel Lorenzo (PP) critica que la ordenanza de movilidad no regule los vehículos de transporte con conductor y exige que se tramiten “las más de cien sanciones” pendientes. El portavoz popular tilda la actitud del gobierno local de “bochornosa” y la acusa de dejar en la estacada a los taxistas
La reciente ordenanza de movilidad de A Coruña se ha convertido en el centro de una intensa batalla política, con el Partido Popular arremetiendo con dureza contra la alcaldesa, Inés Rey, y el BNG por la ausencia de una normativa específica para los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC). El portavoz popular, Miguel Lorenzo, ha elevado el tono de las críticas al cuestionar abiertamente por qué el gobierno municipal no tramita «las más de cien sanciones» e impone las multas a los VTC, insinuando que la alcaldesa «puede incurrir en prevaricación» por esta inacción.
En un duro alegato en defensa del sector del taxi, Lorenzo pidió «respeto hacia los taxistas» y cargó contra Rey y los nacionalistas, a los que acusó de «estar dando un espectáculo bochornoso» por no haber incluido a los VTC en la ordenanza. «Están llegando incluso al vodevil, sino fuera por la gravedad del asunto para un sector fundamental de la ciudad», subrayó, remarcando que el taxi está constituido por «muchos autónomos muy perjudicados por un problema creado por socialistas y nacionalistas».
Una ordenanza «anticuada» y aprobada sin datos
El portavoz popular no dejó títere con cabeza en su análisis de la gestión de la movilidad. Afirmó que el gobierno de Rey desaprovechó «una gran oportunidad» al aprobar «hace solo unos meses una ordenanza de movilidad que ya se ha quedado anticuada».
Uno de los puntos más destacados de su intervención fue la crítica a la admisión de la propia alcaldesa de que va a pedir datos sobre el uso de los taxis. «Inés Rey está reconociendo que aprobó la ordenanza de movilidad sin tener los datos de usos de los taxis, uno de los principales medios de transporte de la ciudad», sentenció Lorenzo, presentando esto como una muestra de improvisación.
Contradicciones y «prevaricación»
Lorenzo también señaló lo que considera una flagrante contradicción en el discurso de la regidora. «Inés Rey dice que no tiene sentido que cada ayuntamiento regule a su manera, pero cuando se permitió que cada concello regulase la tasa turística, no tardó ni cinco minutos en aprobarla sin importarle el resto», recordó, atribuyendo esta actitud a un «habitual ejercicio de inmadurez política».
Sin embargo, la pregunta central que, según él, se hacen los taxistas, es contundente: «¿por qué Inés Rey no tramita las más de cien sanciones e impone las multas a los VTC?». El portavoz popular fue más allá y lanzó una grave advertencia: «Inés Rey debe sacarlas del cajón, si no puede incurrir en prevaricación. ¿O les ha dicho a los VTC que tienen barra libre para incumplir la normativa?».
Cuestionamiento al BNG y llamamiento al diálogo
El portavoz popular también dirigió sus dardos hacia el BNG, socio de gobierno, preguntándose: «¿Por qué votó el BNG a favor de la ordenanza de movilidad si no regulaba los VTC?». Y añadió con sorna: «¿Volverá el BNG, como en As Xubias, a apoyar a grandes empresarios en vez de a unos autónomos como son los taxistas?».
Frente a esta situación, Lorenzo reclamó acción y diálogo. «Inés Rey debe asumir su responsabilidad de una vez, hacer cumplir la normativa, tramitar las sanciones y, sobre todo, elaborar el reglamento municipal que debería haber aprobado con la ordenanza de movilidad», exigió. Su solución pasa por «sentarse con todos, escuchar, dialogar y regular todo el sector de la movilidad, incluyendo VTCs, respetando la gran labor que siempre hicieron los taxistas en esta ciudad».
Finalmente, Lorenzo pidió «más respeto» hacia unos profesionales que «pasan 12 horas en el taxi para llevar dinero a sus casas», enfrentándose al «incremento de costes de seguros, gasolina, vehículos», y comparó el coste de una licencia con el de «un piso en Juana de Vega». Sobre el uso del taxi, concluyó irónicamente: «Dice Inés Rey que usa taxis, yo también y veo que no usamos los mismos porque a mí se me quejan de que no se tramitan las sanciones, del pavimento, las obras…».
La polémica sobre la movilidad en A Coruña, lejos de apagarse, se aviva con acusaciones cada vez más graves desde la oposición, que sitúa a la alcaldesa en el punto de mira por su gestión de un sector tan sensible y estratégico para la ciudad.

