La falta de oferta, el aumento de precios y la fuga de jóvenes marcan un problema estructural agravado por políticas populistas
Ayer tuvo lugar la charla “El problema de la vivienda en A Coruña: cómo afecta la zona tensionada”, organizada por el Partido Popular de A Coruña, donde expertos y representantes del sector inmobiliario analizaron la crítica situación del mercado residencial en la ciudad.
Un problema agravado por políticas erróneas
Miguel Lorenzo, durante su intervención, señaló que la escasez de viviendas en alquiler y la inseguridad jurídica generada por la ley de vivienda estatal han provocado una drástica reducción de la oferta. «Al haber menos pisos disponibles y más demanda, los precios se disparan muy por encima de lo que los salarios pueden soportar», afirmó.
Lorenzo criticó duramente los últimos seis años de gobiernos nacionales y municipales, acusándolos de promesas incumplidas:
- Leyes de vivienda que empeoraron el acceso, como la declaración de zona tensionada.
- Fracaso en la entrega de viviendas de la Sareb, prometidas reiteradamente pero nunca materializadas.
- Inacción del Ayuntamiento, que no ha construido ni una sola vivienda pública nueva en este periodo.
El efecto boomerang de la zona tensionada
El Gobierno municipal, en un intento por controlar los precios, declaró toda A Coruña como zona tensionada, una medida que, según el PP, ha tenido el efecto contrario. «Es una solución populista que ahuyenta a los propietarios, reduce aún más la oferta y termina encareciendo los alquileres», denunció Lorenzo.
Como ejemplo, citó el caso de Barcelona, donde una medida similar provocó:
✔ Un aumento de las rentas más bajas.
✔ Una caída del 20% en la oferta de alquiler y en los contratos firmados.
Pese a las advertencias de entidades como el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) y la Asociación de Promotores Inmobiliarios (APROINCO), que solicitaron no aplicar esta medida, el Ayuntamiento ignoró sus alegaciones.
Expertos y sector inmobiliario coinciden: más oferta, no más controles
En la mesa redonda participaron:
- Juan José Yáñez (APROINCO): «Los controles de precios ahogan el mercado y alejan a los inversores».
- Patricia Vérez (API): «Sin seguridad jurídica, los propietarios prefieren dejar sus pisos vacíos antes que arriesgarse a un alquiler conflictivo».
- Antonio Deus (Arquitecto y Concejal del PP): «Urgen políticas que incentiven la construcción y rehabilitación, no parches que empeoren el problema».
16.000 jóvenes expulsados por la falta de vivienda
Uno de los datos más alarmantes es la fuga de jóvenes de la ciudad. «16.000 coruñeses han tenido que marcharse en los últimos años porque no encuentran un alquiler asequible», destacó Lorenzo. «Si no actuamos, A Coruña se convertirá en una ciudad sin futuro, donde las familias y los jóvenes no puedan echar raíces».
Soluciones reales: incentivos, agilidad y seguridad jurídica
El PP propone un plan integral basado en:
✅ Programa de incentivos para viviendas vacías: Facilitar la puesta en alquiler de las 30.000 viviendas vacías que hay en la ciudad.
✅ Más suelo para vivienda pública y ayudas directas al alquiler y la compra.
✅ Agilizar licencias de obra y simplificar trámites burocráticos.
✅ Rehabilitación energética con subvenciones eficaces.
✅ Reforma de la ley de vivienda estatal para garantizar seguridad jurídica a propietarios e inquilinos.
«El PSOE y el BNG rechazan sistemáticamente nuestras propuestas, pero hay otra forma de gobernar: con políticas que aumenten la oferta, no que la reduzcan; que protejan a inquilinos y propietarios, no que los enfrenten», concluyó Lorenzo.
El reto es claro: convertir A Coruña en una ciudad donde los jóvenes puedan quedarse, las familias puedan vivir dignamente y el mercado inmobiliario funcione con equilibrio. Y para ello, según el PP, la solución pasa por más libertad, más oferta y menos intervencionismo fracasado.

