22/04/2026

El PP denuncia que el ruido de Casa Veeduría supera los 80 dB y exige medidas urgentes al Gobierno municipal

Los concejales Carlos San Claudio y Antonio Deus, acompañados por un profesional, constataron que el nivel de ruido en la calle Amargura alcanza los 80,7 dB, muy por encima del límite de 55 dB establecido por la normativa municipal

El Grupo Popular ha llevado a cabo mediciones acústicas en la calle Amargura, frente a Casa Veeduría, que demuestran que el ruido generado por el sistema de ventilación y calefacción del edificio supera ampliamente los límites permitidos por la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica. Los concejales Carlos San Claudio y Antonio Deus, junto a un técnico especializado, registraron niveles de hasta 80,7 decibelios (dB), cuando el máximo permitido para zonas residenciales con sensibilidad moderada al ruido es de 55 dB. Incluso considerando el margen de 5 dB adicionales que contempla la normativa, el nivel de ruido sigue siendo excesivo, superando los 60 dB y confirmando un claro incumplimiento.

Este problema, denunciado por los vecinos desde hace dos meses, ha afectado gravemente su calidad de vida y su derecho al descanso. Los residentes comparan el ruido constante y de alta intensidad con el sonido de un helicóptero en pleno aterrizaje, lo que ha generado un malestar generalizado en el barrio, especialmente entre las personas mayores, que representan un porcentaje significativo de la población en la zona. Además, los trabajadores municipales que desempeñan sus funciones en Casa Veeduría también se ven afectados por esta situación.

Inacción del Gobierno municipal

A pesar de las reiteradas quejas de los vecinos y de la evidencia del incumplimiento de la normativa, la alcaldesa Inés Rey no ha adoptado medidas para solucionar este problema. La falta de acción por parte del Gobierno municipal ha llevado a que el ruido se convierta en un problema de salud pública, afectando no solo al bienestar de los residentes, sino también a la productividad y salud de los empleados municipales.

En el último Pleno, el Grupo Popular presentó una moción, aprobada por unanimidad, en la que se exigía una solución urgente a esta problemática. Sin embargo, hasta la fecha, no se han implementado las medidas necesarias para garantizar el derecho al descanso de los vecinos y la salud de los trabajadores.

Exigencias del Grupo Popular

Ante esta situación, el Grupo Popular urge a la alcaldesa Inés Rey a cumplir con la moción aprobada en el Pleno y a tomar medidas inmediatas y efectivas para resolver el problema de contaminación acústica en la calle Amargura. «No podemos permitir que se ignore el sufrimiento de los vecinos y que se incumpla la normativa municipal. Es responsabilidad del Gobierno municipal garantizar el bienestar de los ciudadanos y de los trabajadores», afirmaron los concejales San Claudio y Deus.

El PP reclama que se realicen las actuaciones técnicas necesarias para reducir el ruido generado por Casa Veeduría y que se establezcan mecanismos de control para evitar que situaciones como esta se repitan en el futuro. «La salud y el descanso de los vecinos no pueden seguir siendo ignorados. Es hora de actuar con firmeza y responsabilidad», concluyeron.

Mientras tanto, los residentes de la calle Amargura continúan esperando una solución que les permita recuperar la tranquilidad y la calidad de vida que merecen.

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