No le gusta, al Liceo, jugar en Sant Just. Está claro que la pista no es su preferida y los resultados así lo demuestran. Ayer La Bonaigua se convirtió en la antesala del Halloween para el equipo de Juan Copa que no sólo se dejó dos puntos -y posiblemente el liderazgo – sino que se trae a Saavedra con una lesión muscular y a Xaus con una herida. Aún así, los coruñeses pueden sacar algo bueno. Su inmensa capacidad de reacción y de sufrimiento, su inagotable sensación de que pueden convertir en posible lo que parece inalcanzable.
Ayer fue uno de esos días. Desde el principio se vio que la cosa no iba. Con un Sant Just desacomplejado y volcado en la meta visitante y un Roca parando todo. Al Liceo no le salía nada, ni los remates de Cervera, ni las jugadas de Xaus o los intentos de Dava. No salía nada y los catalanes seguían atacando. En la segunda parte la niebla mental tomó espesura y la lesión de Saavedra no mejoró las cosas. Burguillos era un tormento y Cabezas, que buscaba el gol desde la primera jugada del encuentro, le cruzó un disparo al portero liceísta que este no pudo atajar. Cuando aún dolía el 1-0, la grada festejó el segundo, esta vez de Gilabert. Aún se pudo desangrar más al equipo coruñés si llega a entrar el tercero en un remate que se fue fuera por poco. Los minutos del horror.
Pero al Liceo para enterrarlo hay que cerciorarse que está muerto. Y para matarlo tiene que sonar el pitido final. Y todavía quedaban minutos por delante. Sonó la caballería y los coruñeses se dispusieron a intentar lo que parecía un imposible. Y más conforme pasaban los minutos. Pero si al Sant Just le bastaron dos minutos para conseguir dos goles, a los coruñeses les iba a sobrar con uno para empatar. Primero Paiva, porfiando en un rechace a tiro propio y luego Toni Pérez que, esta vez si, hizo el 201 y el grito de alivio se oyó en la frontera francesa.
Un punto que es poco botín habida cuenta de la diferencia de talento entre ambos equipos pero que supo a gloria después de lo visto en la pista catalana. Viaje de vuelta a casa y descanso antes de empezar a preparar el próximo compromiso; el Liceo juega el domingo en Les Comes, una pista también poco propicia de donde el pasado año salió goleado. Una oportunidad para deshacerse de los malos recuerdos.
Primeros tres puntos para el Coruña que aprovechó la ocasión de golear (4-0) al Mieres, uno de los rivales directos en la parte baja de la clasificación y firme candidato, ya, al descenso. Pese a lo claro del marcador, el partido no se decantó hasta el final de la primera parte y el inicio de la segunda, cuando Rebe González logró sendos tantos que dejaron tocado y prácticamente hundido al conjunto asturiano. Hasta entonces el encuentro se mantuvo igualado, con continuas llegadas y alternativas en una y otra área frustradas por Julieta Rouco y una Uxue Otegi estelar que paró, incluso, un penalti en la primera parte que hubiera podido trastocar los planes de Stanis García.
Pero la solidez de Otegi en la portería, de Rebeca en ataque y de Lucía Velo en la defensa bastaron para llevar adelante al equipo que, en la primera jugada de la segunda parte se veía ya con 2-0 en el marcador. A partir de ahí el Coruña controló el partido y, cuando no lo hizo, apareció de nuevo Uxue a poner orden. Los otros dos goles los consiguieron Anna Bulló y Jana Crespo que batieron a Paula Rey quien defendió la portería en la segunda parte. Tres puntos de aliento al Coruña que se sitúa décimo en la clasificación, tras el Bigues que pese a la derrota de hoy (por la mínima en Voltregá) se ha visto con tres puntos y diez goles a favor tras la sanción impuesta al Vilasana por alineación indebida en el partido de la primera jornada. La próxima semana las coruñesas viajan a Sant Cugat, el equipo donde juega Cris Diz, que todavía no ha sumado tras un inicio de temporada realmente exigente para las catalanas.
Buenas noticias en Ok Plata
Nueva exhibición del Marineda en su pista del Agra I, en esta ocasión frente al Roller de Oviedo uno de los clubs emblemáticos de Asturias que está poniendo en marcha su sección de hockey femenino aunque todavía con un equipo joven al que le falta aún algún tiempo de madurez para la categoría. El partido fue un nuevo monólogo de las coruñesas que, aprendida la lección del pasado sábado en Cambre, se armaron de paciencia conscientes de la superioridad y de que los goles llegarían tarde o temprano. El primero llegó enseguida en una puerta atrás que dejó Garrote para que Efe rematase. Luego, llegó el monólogo y, aunque costaba desatascar, Franci y Fátima Pino en sendas jugadas individuales llevaron el 3 al marcador antes del descanso. A la vuelta salió Isabella a la pista que llevaba dos partidos sin jugar y a la que sobraron dos minutos en pista para demostrar su carácter de killer en el área.
El segundo tiempo no tuvo más emoción que adivinar cuándo llegarían los goles con un Marineda cada vez con más control del tempo y probando distintas situaciones de juego. Efe Muñoz y Franci repitieron y, antes del final, Garrote se sumó a la fiesta con un golazo de tiro cruzado. Fiesta en la pista y en la grada, con la presencia de la chavalada pre benjamín del Riazor que amenizaron el descanso, socios coruñeses de la Casa de Asturias y la el medallista paralímpico Damián Ramos que hizo el saque de honor. Marineda sigue lider, empatado a puntos con un Gatika que ganó en Raspeig y seguido por Raxoi y Alcalá que se enfrentan la próxima semana. A las coruñesas les toca desplazamiento el sábado 1 de noviembre para jugar en Tres Cantos e intentar mantenerse arriba de todo.
En cuanto al Plata masculino, Compañía de María empató en Reus en un partido que pudo decantarse para cualquiera de los dos equipos. De hecho el empate llegó a veinte segundos del final en una jugada personal de Buruaga -a quien le habían anulado ya un gol anteriormente – y cuando parecía que el marcador no iba a moverse. Tras los escarceos iniciales los de Canosa se pusieron por delante al transformar Cancela un penalti que le habían hecho a él mismo, cuando ya los coruñeses habían protestado varias acciones defensivas de los locales. A partir del gol el Reus se rehizo y tomó el mando aunque sin inquietar demasiado la meta de un Dani Fuentes que se mantuvo seguro hasta que mediada la primera parte Pol Mulet asistió para que Roger Fargas fusilase al portero herculino.
A partir de ahí dominó más Compañía, que afinó en defensa para salir al contraataque pero Nil Viña frustró todos los intentos. Tampoco el Reus pudo marcar ni siquiera en la situación de superioridad tras azul a Hugo Mareque. En la segunda parte el partido se abrió aún más con continuas llegadas, todas infructuosas hasta que Fargas se coló en el área y volvió a marcar a placer escapando de la vigilancia de Pablo Cancela. Las décimas faltas de ambos equipos no iban a mover el marcador ni tampoco las oportunidades de unos y otros. Mareque, Cancela, Fuentes o Kiko García dispusieron de varias, e incluso el joven Bologna cuando saltó a pista en los últimos minutos. Y cuando ya moría el encuentro, el Reus no logró mantener la bola y el empeño y el talento del capitán de Compañía rescataron un punto en una pista que no es fácil. Un buen resultado, sin duda.
Si bueno fue el empate de Compañía, excelente el de un Dominicos que al cuarto de hora ya ganaba al Alpicat 0-3 con tantos de los hermanos Villares y Goncho, de nuevo en gran forma goleadora. Frenó la sangría el técnico local en un tiempo muerto y el partido se fue así al descanso. Empezó la segunda parte igual que la primera con gol de un Villares, en esta ocasión de Tomás y con la sensación de que los coruñeses no se conformaban. Y así fue. Aún faltaba Candamio por unirse a la fiesta y colocar el quinto mientras Joshua conseguía el tanto del honor del Alpicat. Un triunfo solvente, en definitiva, que resarce a los de Togores de la derrota del pasado fin de semana y que les da tranquilidad para seguir trabajando.
Goleada y derbis con sabor visitante en el Bronce
Goleada del Oleiros que se deshizo sin problemas de un Santutxu que sólo tenía cinco jugadores de pista. Un 7-1 que empezó a gestarse desde los primeros compases del encuentro y en el que Iñigo y Payero tomaron las riendas goleadoras. Una victoria que les infunde moral y los empuja hacia arriba en una clasificación comandada por el Roller tras el empate cedido por el Ordes en casa ante el Liceo.
Los de José Ramón López rescataron un punto a tres minutos del final con un golazo de Centoira desde media pista. Fue un partido típico de derbi, con tanteos, respeto y poca claridad entre dos equipos que se conocen de memoria. Y con dos porteros sobresalientes, Martínez y Recouso, que salvaron en muchas ocasiones los muebles de sus respectivos equipos. Fue el Liceo quien se encontró mejor en la batalla, cediendo en muchas ocasiones el manejo de bola al Ordes y aprovechando sus oportunidades, primero con un tiro seco de Xandro y luego en la directa transformada por Saavedra tras la décima falta local. El Ordes, que había recortado distancias con el gol de Vieites en la primera parte y había visto como se le escapaba un penalti que Centoira no pudo convertir, puso cerco a la portería visitante y se armó de paciencia. Cuando parecía que no iba a moverse el marcador, Centoira armó el tiro lejano que entró como un torpedo colocando el 2-2 definitivo.
El otro derbi se lo llevó Lubiáns en Elviña frente a Compañía de María en un partido en que los de Canalda tuvieron más oportunidades que los locales y dominaron un encuentro intenso con el festival tarjetero habitual desde el cambio en las normas y con Pérez y Trigo goleando a su ex equipo. Tres puntos que llevan a los carballeses a los primeros puestos tras un inicio de liga algo titubeantes. La próxima semana nuevo enfrentamiento entre clubs del área, esta vez entre Oleiros y Lubiáns, dos equipos felices este fin de semana.

