La concesionaria de la AP-9 facturó más de 210 millones de euros en 2024. Eso supone unos 576.000 euros diarios en una de las infraestructuras más utilizadas y debatidas de Galicia.
La autopista AP-9 es el eje vertebrador de Galicia. Une Ferrol, A Coruña, Santiago, Pontevedra y Vigo, y soporta decenas de miles de desplazamientos diarios por motivos laborales, comerciales y personales. Pero más allá de su papel estratégico, hay una cifra que resume su dimensión económica: en 2024, la concesionaria AUDASA ingresó 210,09 millones de euros en concepto de peajes.
Traducido a escala diaria, eso equivale a aproximadamente 576.000 euros al día.
Más de medio millón de euros diarios
Según los resultados económicos publicados por la propia concesionaria, los ingresos totales por peaje en 2024 alcanzaron los 210 millones de euros.
Si se divide esa cifra entre los 365 días del año:
- 210.090.000 € / 365 días = ≈ 575.600 € al día
Una cantidad que sitúa a la AP-9 como una de las autopistas más rentables del país en proporción a su tráfico.
¿Cuánto pagan directamente los conductores?
No todo ese importe sale directamente del bolsillo de los usuarios. Del total:
- Aproximadamente 148 millones de euros proceden del pago directo de conductores.
- Alrededor de 62 millones de euros corresponden a compensaciones públicas y bonificaciones asumidas por el Estado.
En términos diarios, esto supone:
- ≈ 405.000 euros al día pagados por usuarios
- ≈ 170.000 euros diarios aportados mediante fondos públicos
Es decir, cada jornada los gallegos y quienes transitan por la AP-9 desembolsan en torno a cuatrocientos mil euros directamente en peajes.
Una autopista con más de 26.000 vehículos diarios
La AP-9 registra una Intensidad Media Diaria (IMD) cercana a los 26.500 vehículos al día, según datos recientes.
De ellos, alrededor de 23.600 vehículos diarios pasan por tramos con peaje efectivo o peajes en sombra.
Si se toma como referencia el ingreso anual procedente de usuarios (148 millones €) y se divide entre los vehículos que pagan, el resultado arroja un promedio aproximado de:
- 17 euros por vehículo
Esto no significa que todos paguen esa cantidad exacta, ya que depende del tramo recorrido, pero evidencia el impacto acumulado de una vía que no es ocasional, sino estructural para la movilidad gallega.
El tramo A Coruña – Santiago: un ejemplo cotidiano
El trayecto entre A Coruña y Santiago cuesta actualmente alrededor de 8,80 euros por sentido para turismos. Es decir:
- 17,60 euros ida y vuelta en el mismo día
Un trabajador que realice ese desplazamiento cinco días a la semana podría estar pagando:
- 17,60 € × 20 días laborables = 352 euros al mes
- Más de 4.200 euros al año
Aunque existen bonificaciones para usuarios frecuentes con telepeaje, el impacto económico sigue siendo significativo para quienes dependen de esta vía de manera habitual.
Una infraestructura esencial… y de pago
La AP-9 no es una autopista periférica ni turística. Es la columna vertebral de Galicia.
Conecta las principales áreas metropolitanas y concentra buena parte del tráfico empresarial y logístico. A diferencia de otras comunidades donde existen alternativas gratuitas de alta capacidad, en Galicia la N-550 o vías convencionales no ofrecen la misma rapidez ni fluidez.
Esto convierte el peaje en un coste casi estructural para miles de familias y empresas.
El debate de fondo
Más allá de los números, el debate sobre la AP-9 gira en torno a tres cuestiones principales:
- La duración de la concesión.
- El nivel de los peajes en comparación con otras autopistas.
- El peso económico que supone para la competitividad gallega.
Con ingresos superiores al medio millón de euros diarios, la autopista sigue siendo una máquina de facturación constante. La cuestión que muchos ciudadanos plantean es si ese volumen económico guarda equilibrio con el servicio prestado y con la realidad socioeconómica de Galicia.
Mientras tanto, cada día que pasa, la cifra sigue sumando: 576.000 euros más en la caja de la concesionaria.

