02/02/2026

La Fundación María José Jove e Indaga abordan la menopausia y el TDAH desde una perspectiva global e integradora

Más de 150 asistentes participan en una jornada multidisciplinar que destaca la necesidad de un enfoque específico para mujeres con TDAH en esta etapa vital, centrado en la prevención y la mejora de la calidad de vida

La menopausia, lejos de ser un simple cese hormonal, es una transición compleja que afecta a múltiples facetas de la salud de la mujer. Cuando esta etapa se cruza con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), los retos se intensifican, requiriendo una mirada experta y actualizada. Conscientes de esta realidad, la Fundación María José Jove y la Fundación INGADA reunieron esta mañana a más de 150 personas en una jornada multidisciplinar que desgranó, desde diversas especialidades médicas, los desafíos físicos, cognitivos y emocionales de esta fase, con especial foco en las mujeres con TDAH.

Bajo un enfoque práctico, el encuentro buscó aclarar conceptos, compartir recomendaciones terapéuticas basadas en la evidencia más reciente y proporcionar herramientas útiles para la prevención de enfermedades y la promoción del bienestar. Los expertos coincidieron en que, para las mujeres con TDAH, los cambios perimenopáusicos y menopáusicos suelen traducirse en un mayor malestar, un agravamiento de los síntomas nucleares del trastorno (como la desregulación emocional, la inatención o la desorganización) y un aumento de la dificultad funcional, haciendo imprescindible un abordaje específico.

Una visión integral de la salud física

La jornada comenzó desmontando mitos. José Ignacio Ramos, ginecólogo, subrayó que “la menopausia no es el final, sino una transición biológica natural”, recalcando que el conocimiento y la prevención activa son claves para mantener una óptima calidad de vida.

Desde la dermatología, María del Pilar Arévalo detalló los efectos del déficit estrogénico en la piel, el cabello y las mucosas, abogando por cuidados preventivos. Fe Rodríguez Núñez, reumatóloga, alertó sobre la osteoporosis como una “epidemia silenciosa” y enfatizó la crucial importancia del diagnóstico y tratamiento precoces para prevenir fracturas.

La perspectiva metabólica y cardiovascular fue abordada por Cristina Tejera, endocrinóloga, y por las doctoras Ángeles Varela y Elvira Ferrer, de Medicina Familiar, quienes hicieron hincapié en la prevención de las enfermedades crónicas que ven incrementado su riesgo en esta etapa.

El cerebro, las emociones y el TDAH: un eje crítico

Uno de los bloques más esperados fue el dedicado al impacto neurocognitivo y emocional. Gema Vicente, neuróloga, explicó con detalle cómo las fluctuaciones y el descenso hormonal afectan directamente a circuitos cerebrales implicados en la memoria, la atención, la motivación y las funciones ejecutivas, áreas ya de por sí vulnerables en el TDAH.

Esta conexión fue profundizada por la neuropsicóloga clínica Ana Fátima Gómez, quien describió la menopausia como una etapa de “especial vulnerabilidad psicológica” para las mujeres con TDAH. Analizó el solapamiento de síntomas (como la niebla mental o la labilidad emocional), el alto riesgo de agotamiento (“burnout”) por la sobrecarga de roles, y el impacto negativo de los estereotipos de género. Frente a esto, destacó el autocuidado, la psicoeducación y el apoyo social como pilares fundamentales para proteger la salud mental, la autoestima y el bienestar emocional.

Pilares del bienestar: ejercicio, sueño y entorno

Los ponentes coincidieron en señalar hábitos básicos como potentes moduladores de la experiencia menopáusica. Paula García, experta en Ciencias de la Actividad Física, defendió el ejercicio regular como un pilar no negociable para la salud cardiovascular, ósea y mental, recordando que “la constancia es más importante que la intensidad”. La higiene del sueño y la gestión del entorno familiar y laboral se señalaron también como ejes fundamentales para un afrontamiento saludable.

La exitosa convocatoria de esta jornada, organizada por la Fundación María José Jove y la Fundación INGADA, refleja una necesidad creciente en la sociedad: abordar la salud de la mujer, y en particular de aquellas con condiciones como el TDAH, desde una perspectiva integral, sin estigmas y con información científica de calidad. El mensaje final fue claro: con el conocimiento adecuado y un enfoque multidisciplinar y proactivo, la menopausia puede transitarse como una etapa más de la vida, priorizando el bienestar y la salud global.

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