La Orquestra Sinfónica de Galicia (OSG) ha inaugurado este viernes en el Bristol Beacon una gira histórica por Reino Unido, la primera que realiza una orquesta profesional española en el país británico. Sin embargo, la nota política ha empañado parte del éxito artístico: la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, tiene previsto asistir al concierto de Londres, una decisión que ha sorprendido a los habituales seguidores de la formación, acostumbrados a su ausencia en los conciertos de la ciudad que la vio nacer.
La OSG, uno de los buques insignia de la cultura gallega, desplegó todo su talento en Bristol con un programa que recorrió la tradición española y la elegancia francesa. Bajo la batuta de Roberto González-Monjas, la orquesta interpretó la Suite nº 2 de ‘El sombrero de tres picos’ de Falla, el Concierto de Aranjuez de Rodrigo —con el guitarrista Thibaut Garcia como solista—, y obras de Ravel y Turina, cerrando con el inmortal Bolero.
“Esta gira supone uno de los grandes hitos culturales de Galicia en lo que va de siglo”, destacó el gerente de la OSG, Juan Antonio Cuellar, recordando que la formación ya ha realizado importantes giras en el pasado por América, Europa y países árabes, pero que esta es la primera de una orquesta española en Reino Unido.

Un silencio que resuena más que un fortissimo
Pero mientras la crítica musical aplaude el nivel de la orquesta, en A Coruña crece la perplejidad. Según ha podido confirmar este diario, la alcaldesa Inés Rey tiene previsto asistir al concierto que la OSG ofrecerá en Londres en los próximos días, dentro de su gira que también pasará por Birmingham, Manchester o Sheffield.
Lo que sorprende no es el viaje en sí, sino la reiterada ausencia de la regidora en los conciertos que la Sinfónica celebra en su propia ciudad, A Coruña, sede titular de la orquesta. Abonados y asiduos al Palacio de la Ópera coruñés aseguran que es raro ver a la alcaldesa en su butaca durante las temporadas de abono, mientras que ahora sí encontraría hueco en su agenda para cruzar el canal de la Mancha.
“Es llamativo. La OSG es una embajadora cultural de primer nivel, y en A Coruña a menudo sentimos que nuestras autoridades no la valoran como merece. Pero para Londres sí que hay tiempo”, lamentaba un asistente habitual.
Una gira para la historia, una sombra política innecesaria
La propia orquesta ha querido centrar el foco en lo artístico. “Esta xira é un paso importante na nosa proxección internacional”, subrayó González-Monjas, emocionado por la acogida en Bristol. Y es cierto: la OSG está escribiendo una página dorada de su historia, comparable a aquellas grandes giras pasadas que la llevaron a teatros de América, Europa o Abu Dabí.
Pero el gesto de la alcaldesa, que muchos interpretan como una foto oportunista en un escenario internacional mientras descuida el trabajo de base en la ciudad, amenaza con desviar la atención. Desde el consistorio no han confirmado aún los detalles del viaje ni si correrá con fondos públicos.
Mientras tanto, la OSG sigue sonando. Y su música, afortunadamente, no necesita de políticos para emocionar. Pero A Coruña se pregunta: si la alcaldesa no acompaña a su orquesta en casa, ¿por qué lo hace en Londres? La respuesta, por ahora, es un silencio digno de la mejor pausa musical.

