La formación política se suma a las críticas de ADACE, tachando el concurso de dirección de «opaco» y alertando de un «modelo cultural improvisado» que debilita el tejido de la ciudad
El proceso de selección para la dirección de la Fundación Luis Seoane, una institución clave en el panorama cultural gallego que preside la alcaldesa Inés Rey, sigue sumando críticas y ensombreciéndose por las acusaciones de falta de transparencia. Tras el duro informe de la Asociación de Directoras y Directores de Arte Contemporáneo de España (ADACE), es ahora el Movimiento Sumar Coruña quien ha alzado la voz, denunciando que este episodio es «el reflejo de un modelo cultural improvisado, sin rumbo y sin garantías públicas».
En un comunicado, la formación política cargó directamente contra el Gobierno local, asegurando que el concurso público para elegir al nuevo director o directora de la Fundación adolece de los mismos vicios que ADACE ya advirtió: plazos exiguos, una escasa difusión que limita la participación y serias dudas sobre la equidad de todo el procedimiento.
Una crítica sistémica a la gestión cultural
Para Sumar Coruña, el problema de la Fundación Luis Seoane no es un caso aislado, sino la punta de lanza de una gestión cultural deficiente. Su portavoz, Trinidad Palacios, lamentó que el Ayuntamiento «siga tratando la cultura como un escaparate y no como un proyecto de ciudad». En declaraciones recogidas en el texto, Palacios estableció un paralelismo con la presentación del cartel de las fiestas de María Pita, hecho «con menos de una semana de margen», para ejemplificar una «falta de planificación crónica».
Mientras esto sucede, alertó, «la Fundación Luis Seoane —institución de la que deberíamos estar orgullosos, por simbolizar a una de las grandes figuras transformadoras del arte y la cultura gallegas— continúa en una situación de abandono e inestabilidad».
La crítica se vuelve más contundente al abordar el aspecto económico. Palacios señaló la paradoja de que «el presupuesto municipal en materia cultural es cada vez mayor», lo que lleva a preguntarse «qué está pasando». «Si los recursos aumentan, pero seguimos viendo proyectos sin rumbo, instituciones sin apoyo y profesionales sin estabilidad, el problema está en la gestión y en las prioridades políticas», afirmó con rotundidad.
Otros frentes abiertos: la Sinfónica y los problemas estructurales de la Fundación
El comunicado de Sumar Coruña amplía el foco más allá del concurso, recordando que la crisis de la Orquesta Sinfónica de Galicia, que este verano se vio obligada a suspender conciertos, es «otra muestra más de que no existe una estrategia clara para proteger nuestro patrimonio musical».
Respecto a la Fundación Luis Seoane, se subraya que acumula años de problemas sin resolver: desde filtraciones en el edificio y deficiencias en la conservación, hasta informes que han cuestionado parte de su fondo artístico. El polémico proceso de selección para su dirección sería, por tanto, la última muestra de esta inestabilidad. «No vale con tener más presupuesto si se gasta sin planificación ni criterio. La cultura no puede seguir siendo propaganda: es identidad, patrimonio y futuro», subrayó Palacios.
Exigencias para un cambio de modelo
Ante este panorama, Movimiento Sumar Coruña exige una «revisión inmediata» del proceso de selección y la puesta en marcha de un «modelo estable y profesional de gestión cultural pública». Este nuevo modelo, defienden, debe basarse en criterios claros, contratos transparentes y control ciudadano.
«La cultura coruñesa necesita estabilidad, participación, asesoramiento profesional de calidad, tal como exigen las buenas prácticas (ADACE) y un compromiso real con el talento y con el patrimonio de la ciudad», concluyó Trinidad Palacios. Su mensaje final fue una advertencia directa a la alcaldesa: «No más improvisación ni clientelismo: hay que cuidar lo que somos, y la Fundación Luis Seoane es parte esencial de la identidad colectiva de Galicia». La pelota, ahora, está en el tejado del gobierno que la propia Rey preside.

