21/04/2026

La Sinfónica, a debate

El Circo de Artesanos de A Coruña albergó ayer una mesa redonda que bajo el título Orquestra Sinfónica de Galicia. Presente e futuro, permitió debatir sobre la situación actual de la institución musical. En el preámbulo del acto actuó el matrimonio de fagotistas de la OSG formado por Steve y Mary Ellen Harriswangler.

Tras la presentación de la periodista Isabel Bravo, que ejerció de moderadora, tomó la palabra el Concejal de Cultura, Gonzalo Castro. Su intervención fue una sucesión de obviedades y datos deslavazados. Acusó a la Xunta de falta de compromiso económico con la OSG pero fue incapaz de aportar ningún dato concreto sobre los planes del Concello en cuanto al presupuesto de 2025 o en relación al Palacio de la Ópera. También reprochó a Abanca su falta de arraigo en la ciudad y llegó a acusar al anterior gobierno de Marea Atlántica de la pérdida del patrocinio de la Compañía de Tranvías.

Caroline Bournaud, representante del Comité de Empresa de la Sinfónica y conocedora de las dificultades que afrontan los músicos de la orquesta en el día a día, realizó una descripción cruda y concisa de las consecuencias que la actual crisis tiene para la orquesta: ausencia de concha acústica, inexistencia de suelo, insuficiencia de camerinos, carencia de salas de ensayo, filtraciones de agua, falta de renovación del vestuario, cancelación de actividades didácticas e incumplimiento de la legislación de prevención de riesgos laborales en cuanto a la necesidad de inversión en sillas ergonómicas. Una reciente inspección de trabajo reveló una serie de deficiencias que no han sido solucionadas.

También pidió sacar a la OSG del enfrentamiento político y buscar una solución consensuada para una orquesta que en la actualidad es la que más grabaciones para Youtube y mayor número de conciertos de abono realiza en toda España.

La representante de la OSG levantó los dos únicos aplausos de los asistentes en todo el acto, una demostración del cariño y apoyo del público hacia los músicos.

Beatriz López-Suevos, representante del colectivo de abonados de la OSG organizadores del acto, hizo hincapié en la necesidad de garantizar la actividad artística de la OSG, cuidando en especial los proyectos sociales y formativos que incluyen los tres coros (sinfónico, joven e infantil), la Orquesta Joven y los dos grupos de la Orquesta Infantil, unas actividades que involucran a más de 500 integrantes. Propuso así que la gerencia y la dirección artística de la OSG prioricen el sostenimiento de estos proyectos.

El periodista de ABC José Luis Jiménez subrayó la necesidad de actualizar el proyecto en su totalidad, además de denunciar el abusivo alquiler de más de un millón de euros que la OSG se ve obligada a pagar por un recinto, el Palacio de la Ópera, que presenta graves deficiencias estructurales y acústicas. Abogó por la construcción de un nuevo auditorio en los terrenos del puerto.

Asistió al acto en primera fila la concelleira del BNG Mercedes Queixas, quien tuvo la elegancia de escuchar a los participantes de la mesa redonda y no quiso robar tiempo de intervención a los simpatizantes que quisieron exponer su punto de vista en el turno abierto de palabra.

Sí intervino el edil del Partido Popular Carlos San Claudio, quien se puso en pie, se presentó y responsabilizó al Gobierno local y a Inés Rey en particular de los problemas presupuestarios de la Sinfónica, omitiendo la responsabilidad de la Xunta y olvidando exhortar al gobierno de Rueda a estar a la altura de un proyecto musical que goza de gran prestigio nacional e internacional.

Destacó también la acertada intervención de Chema Paz Gago, último candidato a la alcaldía de A Coruña por Alternativa dos Veciños, quien, sin necesidad de presentarse y a título particular, alentó a construir un proyecto sólido a largo plazo sin dejar de lado la urgencia del momento actual, que necesita una actuación inmediata por parte de la administraciones públicas.

Al final del acto la gente salió con las mismas dudas e incertidumbres con las que entró. El Gobierno local acusa a la Xunta y a algunas empresas de falta de compromiso, mientras el PP acusa a Inés Rey pero se olvida de la Xunta, un patrón de intervenciones que se viene repitiendo más de un año durante el pleno municipal.

Frente a este lamentable pim pam pum político, el futuro de la OSG necesita un gran acuerdo con altura de miras que asegure la sostenibilidad de la orquesta a medio y largo plazo, un nuevo convenio trabajado, elaborado y firmado por todas las partes implicadas que, además de la financiación, recoja los objetivos artísticos, sociales y formativos de la institución.

El objetivo no debería ser tener un presupuesto para el 1 de enero de 2025, sino garantizar el sostenimiento económico para los próximos 15 años.

Ninguna de las partes, por sí sola, va a solucionar el problema, pero parece que les resulta más cómodo librar esta impúdica batalla política en lugar de sentar las bases de un gran acuerdo entre Concello, Diputación de A Coruña, Xunta de Galicia, OSG y representantes de la sociedad civil. Toda solución que no pase por este gran pacto no será una solución, será un mero parche.

Gonzalo Castro cerró su intervención manifestando que había que preparar para el siglo XXI una institución creada en el siglo XX. La mala noticia es que para empezar a pensar en el siglo XXI ya llevamos casi 25 años de retraso.

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