La Cofradía de A Coruña, con el respaldo de la Consellería do Mar, deposita cerca de 990 kilos de semilla para regenerar los bancos marisqueros y garantizar el futuro del sector
La Ría del Burgo vivió este miércoles una jornada clave para su futuro productivo. La Cofradía de Pescadores de A Coruña, con el apoyo financiero y técnico de la Xunta de Galicia, completó una nueva y ambiciosa siembra de almeja babosa (Venerupis corrugata) con el objetivo de recuperar la biomasa perdida y consolidar la actividad extractiva en sus bancos submareales, un pulso vital para la economía local y la salud del ecosistema.
La intervención, que se enmarca en la orden de ayudas autonómicas destinadas a proyectos de restauración y conservación de la biodiversidad marina, supuso el depósito de 1.099.999 unidades de semilla, lo que se traduce en aproximadamente 990 kilos de bivalvos con un tamaño homogéneo de entre 16 y 18 milímetros. Esta medida no solo busca repoblar el estuario, sino sentar las bases para una explotación sostenible a medio plazo.
Estrategia en dos escenarios clave
Los trabajos de esparcimiento, ejecutados desde cuatro embarcaciones auxiliares del sector, siguieron una planificación estratégica para maximizar la eficacia de la repoblación. El grueso de la aportación, un total de 803.707 unidades (720 kilos), se dirigió al banco de Canle da Ría, una zona de libre marisqueo que constituye el principal sustento para las mariscadoras y mariscadores a pie.
El resto de la intervención, con 296.292 ejemplares (270 kilos), se destinó al banco Canle Principal, situado dentro de la zona de autorizaciones, donde la gestión más controlada permitirá evaluar con mayor precisión la evolución de la especie en un entorno protegido.
«Esta distribución permite afianzar la recuperación en áreas clave, equilibrando la presión extractiva y fomentando la recolonización natural», señalaron fuentes de la Cofradía, que destacaron la importancia de mantener una apuesta continuada por estas siembras para paliar los efectos de la sobreexplotación y los cambios ambientales que afectaron a la productividad del estuario.
Un respaldo autonómico a la economía azul
La iniciativa recibe el impulso definitivo de la Consellería do Mar, que a través de su orden de ayudas para la restauración y conservación de la biodiversidad marina, viene dando cobertura financiera a proyectos que combinen la recuperación ecológica con el mantenimiento de los recursos marisqueros. Este apoyo sitúa a la Ría del Burgo en una posición privilegiada dentro de las estrategias de regeneración del litoral gallego.
Para el sector, esta actuación supone un respiro y un compromiso de futuro. La recuperación de los bancos de almeja babosa no solo garantiza la continuidad de la actividad de las mariscadoras y mariscadores que faenan en la ría, tanto a pie como a flote, sino que también refuerza la calidad de un producto con denominación de origen y gran demanda en los mercados locales.
La Xunta y la Cofradía coruñesa coinciden en que esta siembra es un paso más dentro de un plan continuo de restauración, y confían en que, con las condiciones ambientales adecuadas, estos 1,1 millones de nuevos ejemplares se conviertan en una nueva generación de almeja babosa que consolide la Ría del Burgo como un referente en sostenibilidad y producción marinera.

