11/10/2026

Leyma Coruña naufraga en la sólida defensa del Casademont Zaragoza (71-92)

Imagen desarrollada con IA

Los maños dieron una lección de circulación de balón en ataque estático y lograron anotar 15 triples.

Cuando te dan un baño, solo queda felicitar al contrario, aplaudir a la afición por su constante apoyo, analizar los errores y volver a entrenar para reparar las costuras.

El Básquet Coruña cayó con claridad ante el Casademont Zaragoza (71-92) en un partido que quedó prácticamente decidido antes del descanso. El equipo de Carles Marco comenzó compitiendo, pero se hundió en el segundo cuarto ante el extraordinario acierto exterior del conjunto aragonés, que llegó a dominar por 32 puntos.

Jacobo Díaz y Tomas Dimsa fueron de lo poco salvable en el cuadro naranja; Jaworski y Birutis lideraron a un Zaragoza muy superior y que no parece que vaya a pasar los apuros de la temporada pasada.

El Coliseum vivió una dura derrota y después de la alegría de la victoria frente al Surne Bilbao, el conjunto naranja se encontró con un Casademont Zaragoza mucho más sólido, más acertado y con mayor continuidad, que terminó imponiéndose con contundencia. El dato que explica buena parte del encuentro es demoledor: Zaragoza convirtió 15 de sus 22 triples, un 68% de acierto, mientras Coruña se quedó en 7 de 39, apenas un 18%.

Primer cuarto: Coruña resiste y Zaragoza empieza a marcar diferencias (17-23)

Leyma Coruña salió con energía y durante los primeros minutos aguantó el pulso. Tomas Dimsa fue el gran protagonista local del arranque, acertando desde el perímetro y permitiendo al equipo mantenerse dentro del encuentro.

Los locales se situaron con 17-14, pero ese fue prácticamente el último momento de control local. Zaragoza comenzó a encontrar tiros cómodos, movió mejor el balón y cerró el cuarto con un parcial que le permitió marcharse por delante 17-23.

Segundo cuarto: Zaragoza rompe el partido (11-29)

Todo cambió en los siguientes diez minutos.El Casademont elevó su nivel ofensivo y los jugadores de Carles Marco fueronincapaces de responder. La circulación visitante generó tiros liberados una y otra vez, y el acierto desde el triple hizo el resto.

La segunda unidad de Zaragoza tuvo un impacto enorme, ya que los jugadores de banquillo anotaron 27 puntos antes del descanso, casi el doble que la aportación de los reservas coruñeses.Mientras los naranjas acumulaban errores, Zaragoza encontraba respuestas desde todas las posiciones. Jaworski, Bell-Haynes, Homesley, Brussino y Blumbergs castigaron desde el perímetro, mientras Birutis arrasaba cerca del aro gracias a la incapacidad de Conditt para recuperar su posición tras la ayuda en el bloqueo directo. Durante todo el partido, las costuras en defensa, en especial del pívot americano y de su compañero Uleckas, abrieron una autopista hacia el aro a los jugadores visitantes.

El parcial del segundo cuarto fue 11-29 y el partido llegó al descanso con un contundente 28-52.Veinticuatro puntos de diferencia y una sensación evidente: Zaragoza había roto completamente el encuentro, dejando a los naranjas por debajo de 30 puntos al descanso, poniendo en entredicho su capacidad ofensiva.

Tercer cuarto: reacción naranja, pero sin amenaza real (22-15)

Los jugadores del Leyma Coruña regresaron de vestuarios con algo más de intensidad.Carles Marco intentó elevar la agresividad defensiva y buscó rotaciones que aportasen energía. Jacobo Díaz – que volvió a demostrar que se merece más protagonismo – Dino Radoncic y Dmytro Skapintsev ayudaron a mejorar la actividad del equipo y Coruña consiguió reducir la diferencia.

Zaragoza, además, bajó durante algunos minutos el espectacular nivel ofensivo de la primera mitad. Los naranjas ganaron el tercer cuarto 22-15, pero la ventaja visitante seguía siendo demasiado amplia: 50-67 al término del periodo. La reacción sirvió para recuperar orgullo y competir, pero nunca llegó a poner en peligro el triunfo aragonés.

Último cuarto: Zaragoza administra y vuelve a ampliar (21-15)

En el último periodo los locales trataron de acelerar el partido, pero sus problemas en la defensa de los exteriores visitantes continuaron condicionando cualquier atisbo de remontada. No eran capaces de defender el bloqueo directo en cabecera de la zona, el pívot visitante recibía solo cerca del aro y solo tenía que decidir si anotaba o pasaba el balón a las esquinas para que los exteriores enchufasen otro triple.

Alonzo Verge intentó asumir responsabilidades, aunque estuvo lejos del nivel mostrado ante Bilbao. Caio Pacheco y Paul Jorgensen estuvieron negados de cara al aro, y Lukas Uleckas terminó sin convertir ninguno de sus cinco intentos de triples.

Zaragoza, mucho más cómodo, administró la ventaja y volvió a apoyarse en sus múltiples amenazas ofensivas. El parcial final fue 21-25 y dejó el definitivo 71-92.

Leyma Coruña sin acierto ni continuidad

El principal problema coruñés fue evidente: el tiro exterior.El equipo terminó con 7/39 en triples, un porcentaje del 18%. Lanzar 39 veces desde el perímetro y convertir únicamente siete canastas hizo casi imposible competir frente a un rival que vivió exactamente la situación contraria.

Los jugadores naranjas estuvieronmás acertados desde dentro del arco, con 22/39 en tiros de dos (56%), y también presentaron mejores números en rebote ofensivo con 18 capturas. Pero esa producción interior no compensó ni el desacierto exterior ni la diferencia en circulación ofensiva.

Leyma Coruña terminó con 12 asistencias, frente a las 17 de Zaragoza, y únicamente alcanzó 60 créditos de valoración colectiva, por los 103 del rival.

También preocupó la escasa influencia de algunos de los jugadores llamados a liderar el ataque. Verge terminó con 11 puntos, pero solo anotó 1 de sus 6 triples; Pacheco cerró el encuentro con tres puntos y un 1/7 en triples; Uleckas tampoco vió aro y presentó 0/5 en triples y Jorgensen se quedó en dos tantos.

Zaragoza, una exhibición de ataque colectivo

El Casademont Zaragoza realizó un partido de enorme nivel ofensivo y no dependió de un único jugador. Justin Jaworski fue el máximo anotador con 17 puntos, Homesley maravilló con su juego y añadió otros 15, Bell-Haynes y Birutis sumaron 14 cada uno, mientras Blumbergs, Brussino y Jaime Fernández contribuyeron también con anotación y amenaza exterior.

El jugador más completo fue Laurynas Birutis, gracias a las facilidades que le brindó la defensa de Conditt. El pívot terminó con 14 puntos, 8 rebotes y 23 de valoración, dominando la pintura con un 6/9 en tiros de dos. Su presencia condicionó constantemente a los interiores del Leyma.

Especial mención merece también Guillem Vives, cuya estadística ofensiva —tres puntos— no refleja su importancia. Repartió siete asistencias y fue uno de los responsables de que Zaragoza encontrase tantas situaciones cómodas de tiro.

El balance colectivo fue sobresaliente: 51% en tiros de dos, 68% en triples, 37 rebotes, 17 asistencias y 103 de valoración.

Jacobo Díaz y Dimsa, las mejores noticias del Leyma

Dentro de una tarde complicada, Tomas Dimsa fue el máximo anotador local con 12 puntos. Su inicio, con tres triples, permitió al Leyma mantenerse en partido durante los primeros minutos.Jacobo Díaz, por su parte, ofreció una actuación muy eficiente: nueve puntos, cinco rebotes y 10 de valoración en poco más de quince minutos. Fue el jugador más valorado del equipo.

También dejaron algunos detalles positivos Dmytro Skapintsev, Karlis Silins, Dino Radoncic y Dídac Cuevas, aunque ninguno pudo cambiar la dinámica general.

Una derrota que obliga a mirar la defensa y la selección de tiro

El 71-92 deja al Leyma con un balance de 1 victoria y 2 derrotas tras tres jornadas. Más que el resultado, el partido señala dos áreas de mejora muy claras:

  1. La primera es defensiva. Permitir a un rival lanzar con un 68% desde el triple evidencia problemas tanto en la defensa del perímetro como en las rotaciones tras penetración.
  2. La segunda está en la selección de tiro. El Leyma lanzó 39 triples, exactamente los mismos intentos que tiros de dos, pese a que su eficacia interior fue más de tres veces superior.

Ante Bilbao, Coruña había ganado desde la energía, el rebote ofensivo y la capacidad para sobrevivir a los malos momentos. Frente a Zaragoza, esas virtudes no fueron suficientes.El Casademont fue mejor durante prácticamente todo el encuentro y dejó el partido sentenciado en una primera mitad de enorme nivel.

Por último, la decisión del equipo naranja de no mantener la tradición de aplaudir a la afición al final del partido no es algo que deje muy contentos a los 6.102 espectadores que apoyaron al equipo. Es hora de rectificar y aplaudir también cuando las cosas no salen bien en la cancha, porque los de la grada están siempre a las duras y a las maduras.