Un «pelotazo» urbanístico que hace imposible el parque del Agra para regalarle a un promotor 11.826 M²extra
El barrio amanece lleno de carteles convocando una manifestación el sábado 25 a las 17:30 horas, mientras un informe independiente destapa un convenio que multiplica por cuatro el aprovechamiento de una parcela y duplica alturas al margen de una sentencia judicial.
La indignación ha estallado en el Agra del Orzán. Esta misma mañana, el barrido amanecía tapizado de carteles que anuncian una movilización ciudadana para el próximo sábado 25, a las 17:30 horas, con salida desde el número 66 de la calle Barcelona. La convocatoria, lanzada por la Asociación Vecinal do Agra do Orzán, tiene un objetivo claro: exigir el tan prometido y nunca ejecutado parque del Agra, un pulmón verde que los residentes llevan años reclamando y que, según denuncian, está siendo sacrificado en favor de intereses privados.
El detonante de la protesta no es solo la eterna promesa incumplida, sino la reciente filtración de un informe técnico que destapa las presuntas irregularidades del convenio urbanístico firmado entre el concejal de Urbanismo, José Manuel Lage Tuñas, y un gran promotor. El documento, al que ha tenido acceso este diario, habla abiertamente de un «pelotazo urbanístico» que se ejecuta al margen de una sentencia judicial y que, de prosperar, dejaría en papel mojado las aspiraciones vecinales de un espacio verde digno.
Un convenio a la carta: de 3.163 m² a casi 16.000 de aprovechamiento
El origen del conflicto se remonta a una sentencia judicial que daba la razón al propietario de una parcela (ref. catastral 7018020NJ) contra el PXOM 13. El fallo era muy concreto: ordenaba la exclusión de 3.163 metros cuadrados de su terreno del ámbito del POL M22. Ni una palabra sobre otorgarle un «aprovechamiento urbanístico extra».
Sin embargo, el convenio firmado por el concejal interpreta la sentencia de forma, cuanto menos, torticera, según el análisis. El texto asigna a esa misma parcela un aprovechamiento de 15.896 metros cuadrados, una cifra que multiplica casi por cuatro los 4.070 m² que el propio promotor había pactado con el Concello antes de la aprobación del PXOM 13.
La clave del abuso está en un anexo: se traslada a esos exclusivos 3.163 m² (los liberados por la sentencia) la totalidad del aprovechamiento de todo el POL M22, una superficie que pertenece a múltiples propietarios. El resultado es que un único dueño se embolsa 11.826 metros cuadrados que no le corresponden, en la práctica, expropiando derechos urbanísticos al resto de titulares del ámbito.
Doble ilegalidad: dos parcelas duplican su altura (de 6 a 12 plantas) sin estar en el litigio
La arbitrariedad del convenio no se detiene ahí. Sin que mediara sentencia ni razón urbanística que lo justificara, el acuerdo también modifica las condiciones de dos parcelas ajenas al POL M22 (ref. 7018019NJ y 7018018NJ), situadas fuera del ámbito del litigio.
Ambas tenían la consideración de Suelo Urbano Consolidado, con la Norma Zonal 2.4 y 6 alturas, según consta en el visor oficial del PXOM 13. Sin embargo, el convenio les inventa una nueva ordenación para elevar su altura hasta 12 plantas, duplicando así la edificabilidad. «Esto no es un ajuste técnico, es una barbaridad urbanística hecha a medida», señala un experto en urbanismo, que prefiere mantener el anonimato por seguridad.
El debate de fondo: el parque del Agra como moneda de cambio
Mientras el barrio se moviliza, la regañina política se traslada al pleno municipal. Los vecinos recuerdan que en el pasado pleno de abril, la alcaldesa Inés Rey retiró del orden del día un punto que incluía la modificación del PXOM, anunciando que lo retomaría a principios de mayo. Añadió que, en ese periodo intermedio, mantendría conversaciones con los vecinos. «De esa parte se olvidó». «Las únicas conversaciones han sido con su “socio de gobierno”, el BNG. A los vecinos, ni agua».
Y es que la modificación del PXOM, que requiere mayoría absoluta, es la única vía para blindar este convenio. El debate central, es que se trata de un acuerdo hecho a medida para un gran promotor, pero que deja las cargas económicas para realizar el parque del Agra a los propietarios a los que se les quita edificabilidad. Una situación que, en la práctica, hace «muy difícil, por no decir imposible», que el parque llegue a ver la luz.
«Nos venden un parque a cambio de permitir un despropósito urbanístico. Pero ese parque nunca se hará, porque quien tendría que financiarlo es el mismo al que el convenio le roba su derecho a construir. Es un truco de prestidigitación urbanística», resume un vecino consultado.
El sábado, el barrio habla
Con un convenio que otorga un aprovechamiento desorbitado de 15.896 m² sobre 3.163 m² legales, que duplica alturas en parcelas ajenas al juicio y que deja en el aire la financiación del parque, los vecinos del Agra del Orzán han dicho «basta». La manifestación de este sábado no es solo por un parque; es contra un modelo urbanístico que, denuncian, prima los intereses privados de unos pocos mientras ningunea los derechos de la mayoría.
La alcaldesa, Inés Rey, deberá explicar si mantiene su palabra de dialogar con el barrio o si, finalmente, su único socio es el puñado de grandes propietarios que salen ganando con este convenio. El próximo sábado a las 17:30, la calle Barcelona será el punto de partida. El Agra del Orzán ha hablado. Ahora le toca al Concello escuchar.

