La formación coruñesa exige medidas urgentes frente a una «emerxencia habitacional» que considera ignorada por las instituciones y anima a la vecindad a secundar el paro convocado por el Sindicato de Inquilinas.
La vivienda se ha convertido en el eje central del debate político y social. Ante la convocatoria de huelga general por la vivienda para el próximo 11 de noviembre, la Marea Atlántica ha querido posicionarse de forma clara. La formación municipal expresó su apoyo a la movilización impulsada por el Sindicato de Inquilinas e hizo un llamamiento público a la ciudadanía coruñesa para sumarse a una jornada de protesta destinada a exigir el derecho fundamental a una vivienda digna.
Desde la Marea Atlántica justifican este apoyo en la necesidad urgente de tomar medidas ante una situación que describen como crítica. «O amplo movemento social que xurdiu en todo o Estado tras o símbolo que foi o cruel desafiuzamento de Maricarmen é unha resposta cidadá á emerxencia habitacional que medra ano tras ano sen a debida resposta institucional», señalan en un comunicado.
La agrupación local alerta de que el mercado inmobiliario está generando una situación insostenible para las economías domésticas. En este sentido, denuncian que «o prezo do alugueiro non para de medrar a un ritmo ao que os salarios nin se achegan», mientras que la proliferación de pisos turísticos «converte os fogares en mercadoría». A esto se suma, añaden, que la promoción de vivenda pública «está en mínimos históricos».
Un compromiso coherente con la trayectoria municipal
La formación defiende que la lucha por el acceso a la vivienda fue una prioridad constante en su acción política, tanto durante su etapa en el Gobierno local como en la oposición. Recuerdan que impulsaron medidas para promover el parque público, apoyaron la declaración de la ciudad como zona tensionada y fueron, aseguran, los primeros en reclamar la regulación de los pisos turísticos.
Por todo ello, la Marea Atlántica manifiesta su respaldo a las reivindicaciones concretas del Sindicato de Inquilinas. Entre las medidas que consideran imprescindibles se encuentran el control de los precios de alquiler, el establecimiento de mayores garantías para las personas inquilinas, la creación de un parque de vivenda pública y la recuperación de los pisos vacíos para que puedan tener un «moi necesario uso habitacional».
Con esta postura, la formación se sitúa al lado de las políticas de regulación del mercado inmobiliario y hace un llamamiento a la participación ciudadana para que el próximo 11 de noviembre las calles vuelvan a ser el escenario de la reivindicación por el derecho al techo.

