• Cinco años de promesas incumplidas: El gobierno municipal no ha presentado la demanda judicial anunciada en 2020 para recuperar el inmueble expoliado por el franquismo.
• Apertura simbólica, pero sin avances reales: La familia Franco abre el edificio al público por obligación legal, mientras el Concello sigue sin actuar.
• Retroceso en políticas de memoria: Sumar denuncia la desaparición de órganos clave y la falta de transparencia del equipo de gobierno.
El Movemento Sumar Coruña ha lanzado una dura crítica contra la alcaldesa Inés Rey por la falta de avances en la recuperación de la Casa Cornide, un emblemático inmueble expoliado durante el franquismo y que sigue en manos de la familia Franco. A pesar de que en 2020 Rey prometió iniciar acciones legales para su restitución como bien público, cinco años después no se ha presentado ninguna demanda, lo que ha generado malestar en colectivos memorialistas y partidos de izquierdas.
Una promesa incumplida
En julio de 2020, la regidora socialista aseguró que el Concello reivindicaría el carácter público de la Casa Cornide y que se iniciarían los trámites para su recuperación. Sin embargo, no hay rastro de la demanda anunciada, ni plazos claros, ni información transparente sobre el proceso. Desde Sumar tachan esta actitud de «inacción deliberada» y exigen explicaciones.
«Inés Rey lleva cinco años incumpliendo su palabra. Ya no valen más excusas», declaró Trinidad Palacios, portavoz del movimiento. «No basta con abrir la casa cuatro horas al mes; la ciudad merece recuperar este patrimonio robado», añadió.
La apertura parcial, un gesto insuficiente
Esta semana, la familia Franco abrió por primera vez la Casa Cornide al público, cumpliendo así con una obligación legal tras años de resistencia. Sin embargo, desde Sumar y otras entidades como la Comisión Aberta en Defensa do Común denuncian que se trata de un maquillaje institucional, ya que el Concello no ha ejercido presión real para revertir la propiedad.
«Es indignante que se permita a los herederos del franquismo hacer negocio con un bien expoliado, mientras el gobierno municipal mira para otro lado», señalaron desde el movimiento.
Un retroceso en memoria democrática
La paralización del caso Cornide no es un hecho aislado. Sumar denuncia un desmantelamiento progresivo de las políticas de memoria en A Coruña:
- Desaparición de la Oficina de Atención a las Víctimas de la Dictadura.
- Inactividad del Consello da Memoria Democrática.
- Abandono de la Cátedra de Memoria Democrática con la UDC.
- Falta de avances en la retirada de símbolos franquistas del callejero.
«El Estado actuó con firmeza en el Pazo de Meirás, pero aquí el Concello no mueve ficha», criticó Palacios.
Exigencias concretas
Ante esta situación, Movemento Sumar reclama:
- Presentación inmediata de la demanda judicial para anular la venta fraudulenta de 1962.
- Acción decidida, siguiendo el ejemplo del Pazo de Meirás.
- Transparencia en el proceso y rendición de cuentas.
- Cumplimiento efectivo de la Ley de Memoria Democrática en el callejero.
Conclusión: Mientras el gobierno de Inés Rey se limita a gestos simbólicos, la Casa Cornide sigue en manos privadas, y la memoria democrática de A Coruña sigue en standby. El movimiento ciudadano y la oposición exigen hechos, no palabras.

