Dos aspirantes denuncian que el alcalde conocía el nombre del seleccionado antes de publicarse las notas y que el candidato usó una tablet prohibida en las pruebas
El Centro Multiusos de Bastiagueiro, el proyecto estrella del mandato de Ángel García Seoane, afronta su puesta de largo con un lastre inesperado: la plaza de su director, lejos de cerrarse con normalidad administrativa, se ha convertido en un foco de sospechas sobre la transparencia del procedimiento selectivo. Y todo ello en el peor momento político para el alcalde de Oleiros, sumido en la polémica por los insultos a una agente de la Policía Local que la oposición ya utiliza como ariete para exigir su dimisión.
La denuncia, formulada por dos de los aspirantes declarados “no aptos”, apunta a una serie de irregularidades que, lejos de aclararse con el acceso al expediente, se han multiplicado. Uno de los denunciantes, Juan Esteban Méndez Leiva, responsable de Administración Local de USO Galicia, asegura que tras examinar la documentación solicitada —en su caso, hasta en tres ocasiones— «existen aún más motivos para cuestionar la transparencia y la regularidad en este proceso selectivo».
Un proceso con demasiadas sombras
El relato de los hechos, tal como se desprende de la documentación consultada, presenta varios puntos oscuros. De los 8 aspirantes inicialmente admitidos, solo 5 se presentaron a las pruebas. Cuatro fueron calificados como «no aptos». El quinto, Rodrigo Rodríguez Rodríguez, trabajador de la Escuela Municipal de Música, fue declarado único apto y propuesto para el cargo. Sin embargo, posteriormente presentó su renuncia, sin que se hayan dado a conocer públicamente los motivos. Esta renuncia, que en un proceso ordinario podría ser una simple eventualidad, adquiere aquí una relevancia inquietante.
La primera señal de alarma llegó cuando el alcalde, en declaraciones a los medios, se refirió a la identidad del candidato elegido antes de que el resultado del proceso selectivo se hiciera público y de que los demás aspirantes conocieran sus calificaciones. «¿Cómo pudo saber el alcalde la identidad del candidato seleccionado si las calificaciones aún no eran públicas?», se preguntan los denunciantes. Esta intromisión, difícil de explicar desde la más elemental separación entre el poder político y el órgano de selección, ha sido uno de los elementos que más ha alimentado las sospechas.
A ello se suma otro hecho igualmente grave: según las denuncias previas, el aspirante finalmente seleccionado habría accedido a las pruebas —exposición de la memoria y entrevista personal— portando un dispositivo electrónico (tableta u ordenador portátil), pese a que las bases de la convocatoria lo prohibían expresamente. Esta circunstancia, que en un proceso selectivo ordinario habría supuesto la exclusión inmediata, no fue impedimento para que dicho aspirante resultara declarado apto.
Opacidad en las puntuaciones
La falta de información detallada sobre las evaluaciones constituye otra de las quejas centrales. Los aspirantes declaran desconocer qué parte de las pruebas motivó su exclusión: «A día de hoy, seguimos sin saber si hemos sido declarados no aptos por la valoración de la memoria, por la entrevista personal o por ambas pruebas. Resulta muy difícil poder ejercer nuestro derecho a recurrir, con todas las garantías, si desconocemos los motivos concretos de nuestras calificaciones», señala Méndez Leiva.
De los cuatro aspirantes declarados «no aptos», tres solicitaron acceso al expediente y dos interpusieron recurso de alzada, que permanecen pendientes de resolución. La información publicada hasta la fecha permite conocer únicamente el resultado final de la fase de oposición, pero no las puntuaciones concretas obtenidas por cada aspirante. Se sabe que el candidato propuesto obtuvo 5,75 puntos en la fase de concurso,.
Cronología de una gestión cuestionada
Los hechos, ordenados cronológicamente, dibujan un procedimiento cuando menos atropellado. El 20 de julio se aprobó la lista definitiva de admitidos y excluidos, el órgano de selección y la convocatoria para la primera prueba. Sorprendentemente, cuatro días después se cambió la fecha de realización de la prueba, sin avisar a los aspirantes, pese a que estaba prevista para 72 horas más tarde . El 5 de agosto se publicaron los criterios de corrección de la prueba del día 10. El 24 de agosto —documento firmado digitalmente el día 19— se publicó el anuncio final de valoración y propuesta de nombramiento .
Cabe preguntarse si este cúmulo de irregularidades habría pasado desapercibido en circunstancias políticas normales. La respuesta, con toda probabilidad, es que no. Pero el contexto actual amplifica cualquier sombra. El alcalde García Seoane, que llegó a calificar de «reacción humana» y «desacertada» el episodio de insultos a una agente de la Policía Local —a quien llamó «tonta» y «gilipollas» por teléfono tras retirar la grúa el coche de su mujer—, afronta ahora una acumulación de frentes que la oposición no piensa desaprovechar .
Un proyecto estrella con un lastre inesperado
El Multiusos de Bastiagueiro, que el alcalde ha bautizado como «A Colmea», debía ser el gran legado de García Seoane: un equipamiento con capacidad para 4.000 personas, diseñado por el arquitecto Fernando Martínez con una estructura circular y una cúpula acristalada que lo convertirán en un referente arquitectónico de Oleiros . Su inauguración está prevista para diciembre, tras una inversión que ha superado los trece millones de euros por contingencias imprevistas como la presencia de manantiales . El equipamiento del edificio, licitado por 640.000 euros, incluye mobiliario, sistemas de sonido y telecomunicaciones .
Pero el brillo del proyecto se está viendo empañado por la opacidad de su proceso de dirección. Los aspirantes afectados no piden menos que la repetición de la primera prueba —exposición de la memoria y entrevista personal— para, posteriormente, proceder a la valoración de méritos. «No estamos cuestionando únicamente un resultado, sino el derecho de todos los aspirantes a participar en un proceso selectivo transparente, objetivo y con plenas garantías de mérito y capacidad y en condiciones de igualdad», concluyen.

