Movimiento Sumar Coruña elevó este miércoles su voz para exigir al Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE) la resolución urgente de la crisis que mantiene en vilo el futuro del programa Lecer y los salarios de sus trabajadoras y trabajadores. La portavoz de la formación, Trinidad Palacios, fue rotunda al calificar la situación como una «responsabilidad política directa» del gobierno local, señalando al presidente del IMCE, Gonzalo Castro, como máximo responsable
La reclamación se produce después de que en la jornada del Miércoles de Ceniza, decenas de personas entre usuarias y trabajadores del programa simbolizasen su «muerte» con una concentración a las puertas de María Pita y en la sede de la Concejalía de Cultura. Bajo el lema «No se puede enterrar el ocio», los asistentes denunciaron la paralización de un servicio que consideran esencial para la ciudad.
El programa Lecer, que se desarrolla en los centros cívicos, el Fórum Metropolitano y el Ágora, lleva semanas sin actividad. La crisis arrancó a finales de enero cuando, ante la inminente vuelta de las clases, los trabajadores denunciaron la incertidumbre absoluta sobre sus contratos y el cobro de las nóminas. La empresa adjudicataria, Serviplus, que ya protagonizó conflictos similares con las Escuelas Deportivas Municipales, acumula impagos desde el mes de noviembre, afectando a cerca de 60 personas, incluidos autónomos con facturas pendientes de hasta 4.000 euros.
«Es inmoral que el personal espere por salarios que le corresponden»
En el comunicado hecho público este miércoles, Movimiento Sumar Coruña quiso trasladar su «apoyo a las trabajadoras y trabajadores» e hizo hincapié en la naturaleza política del conflicto. La portavoz, Trinidad Palacios, afirmó que «no es tolerable que haya salarios pendientes en un programa municipal que funciona y que tiene demanda. Estamos hablando de derechos laborales y de respeto a la ciudadanía».
Palacios fue clara a la hora de apuntar responsabilidades: «Gonzalo Castro no puede permanecer impasible mientras un programa consolidado queda paralizado y mientras el personal espera por salarios que le corresponden. El IMCE tiene que pagar lo que debe y activar ya la programación de este año», exigió.
La formación política considera que la situación va más allá de un problema administrativo. Aunque el Ayuntamiento ya comunicó a los trabajadores su intención de abonar las cantidades pendientes con cargo a la garantía del contrato, la empresa Serviplus se niega a firmar la cesión, lo que mantiene el servicio en un limbo jurídico e impide su reactivación inmediata. «Lo que está sucediendo no es una cuestión menor ni técnica: es una responsabilidad política directa», añadió Palacios.
Un «síntoma» del malestar en la ciudad
Movimiento Sumar Coruña enmarcó esta crisis en un contexto de «malestar creciente» en la ciudad, recordando las repetidas movilizaciones a las puertas de María Pita en las últimas semanas por distintos motivos. «La situación del programa Lecer no es un hecho aislado, sino un síntoma más de un modelo de gobierno local que necesita una reflexión profunda», concluyó la portavoz.
El conflicto de Lecer afecta a más de 3.000 usuarios que disfrutan de las actividades culturales y formativas. La reacción del gobierno local, que hasta ahora ha conseguido desbloquear el pago de los salarios pero no la continuidad del programa, será clave en los próximos días para determinar si el servicio puede recuperarse o si, como denuncian trabajadores y usuarios, la «muerte» simbólica del Miércoles de Ceniza acaba siendo definitiva.

