15/03/2026

En sólo minuto y medio el Liceo perdió dos puntos de un partido que tenía completamente dominado y en el que vencía por 0-2. Hay días así. Y empates que saben a derrota aunque es difícil empañar la gran temporada que están haciendo los pupilos de Copa. La Bonaigua no se le da bien a los coruñeses y este año, de nuevo, se resistió una victoria que a poco del final estaba descontada. El Liceo dominó, tropezó con los hierros y con un Deitg sobresaliente y, sobre todo, con la mala suerte del stick de Carballeira que introdujo la bola en su propia portería a catorce segundos de terminar el encuentro.

Antes del drama final el Liceo había controlado en partido sin mayores problemas. De hecho se puso de cara a los cuatro minutos del inicio con un gol de Arnau Xaus. A partir de ahí se sucedieron las ocasiones frustradas por el partidazo del portero catalán y de los hierros que volvieron a sonar al toque de Cervera y de César Carballeira que, finalmente, encontró el gol a cuatro minutos del descanso. Pudo matar el encuentro el Liceo a poco de empezar la segunda parte en una directa que marró Xaus tras la azul a Cabezas. El propio Iñaki Cabezas volvería ver la tarjeta poco después en un encontronazo con Bruno Saavedra que también sería sancionado.

Y llegaron los minutos fatídicos. Con el Liceo controlando las posesiones e intentando jugar a las cuatro esquinas y un Sant Just intentando lo que parecía imposible, pero, primero Crespo y poco después Miquel – y el stick de Carballeira-  convirtieron en realidad. Mala suerte para los coruñeses que mañana podrían verse terceros dependiendo del resultado del Reus y un regusto amargo tras un partido que parecía morir en la orilla verde. Toca ahora descansar tras una semana intensa para jugar el próximo jueves ante el Trissino italiano en Riazor, sin nada en juego para los coruñeses que serán cuartos y esperan rival para la siguiente fase de la Champions. Luego será el momento de la Copa del Rey.

Sant Feliu gana dos partidos en Elviña

Llegaban los catalanes a Elviña conscientes de que allí se jugaban dos partidos, el primero frente a un Compañía sólido e ilusionado con el juego y los resultados; el segundo frente a un Dominicos que quería escapar de la última posición. Ganó los dos. A los de Canosa les ganó en una primera parte en la que los coruñeses no hicieron su mejor juego,incapacesde vencer una defensa cerrada que se aparecía sin fisuras. Los pupilos de Parear vinieron a Coruña a sufrir y picar piedra de principio a fin. Conscientes de que sólo echando el cerrojo en defensa tendrían alguna oportunidad, se aprestaron a colocar un muro infranqueable para que Coll tuviera más fácil atajar las andanadas de los colegiales. A lo largo de la primera parte Compañía no pudo abrir la lata, ni siquiera cuando Soto contó con un penalti para poder empatar tras el primer gol visitante, obra de Curtiellas de tiro seco desde la derecha de Eloi Martínez que poco pudo hacer. Y menos aun cuando Yepes culminó en el segundo palo un contraataque de los varios hilados por los catalanes en ese primer tiempo.

Con el 0-2 llegó el descanso y el momento para reorganizar los efectivos. A Canosa no le funcionó la cantera con los Garea, Mareque y García como en otras ocasionespero fue otro de los jóvenes, Iván Centoira, quien iba a acercar al equipo coruñés en el marcador. Gran gol el primero del betanceiro, culminando unos minutos de presión de Compañía; sin embargo, medio minuto más tarde Villa volvía a escaparse de la defensa coruñesa y echaba un jarro de agua fría a la esperanza local consiguiendo el tercero. Poco más tarde los catalanes pudieron distanciarse aún más con la azul a Kiko García, pero Martínez paró la directa y también evitó el gol en la inferioridad. Paro una nueva tarjeta, esta vez a Liñán, facilitó el gol visitante tras una primera parada del portero coruñés. Otra vez Villa. 1-4 a ocho minutos del final.

Pero Centoira aún guardaba energía y picardía para conseguir el 2-4 en una acción en que fue el más listo del barullo del área. El gol enardeció a la grada y trajo una intensidad nueva en todas las acciones, incluidos los cuerpo a cuerpo en que los colegiados no estuvieron del todo acertados, con una interpretación excesivamente permisiva en un par de acciones visitantes que bien hubieran valido una tarjeta azul. A tres minutos y medio del final Liñán puso el 3-4 y el delirio a las gradas pero pese a las oportunidades ya no se movió el marcador, dejando a Compañía con la miel en los labios y a Sant Feliu con tres valiosos puntos que le alejan del descenso.

Mientras esto sucedía en Elviña, en Monte Alto Dominicos lograba empatar a quince segundos del final un partido que iba perdiendo 0-3 a ocho minutos del final. Se ha acostumbrado el equipo de Togores a la épica y aunque no deja de ser meritorio un empate frente al potente Mataró, lo cierto es que la victoria del Sant Feliu le pone un poquito más difícil mantener la categoría. Aún así, el esfuerzo de los de la Ciudad Vieja ha sido encomiable, en un partido que tenían perdido en el descanso y que se antojaba imposible de remontar. Pero un gol de Candamio a ocho minutos de la finalización abrió la puerta al milagro. Luego, Miguel López convirtió una directa por azul y a quince segundos, con cinco jugadores en pista, Candamio recuperó una bola que había robado Mataró y se fabricó una jugada para lograr el empate. Un chute de energía para un equipo que debe lograr, en las próximas semanas, el reto de mantener la categoría partiendo de la última posición. Aún siendo difícil, con Dominicos todo es posible.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies