El conjunto blanquiazul sufre, reacciona y logra tres puntos de oro para mantenerse en la lucha por el ascenso directo
Si alguien olvidaba que el Deportivo de La Coruña es un equipo de corazón y carácter, hoy en Zubieta recibió un recordatorio inolvidable. En un partido correspondiente a la jornada 28 de LaLiga Hypermotion, el conjunto dirigido por Antonio Hidalgo firmó una remontada sencillamente épica ante la Real Sociedad B (2-3) que mantiene a la afición blanquiazul soñando con el ascenso.
El partido no pudo empezar mejor para los intereses deportivistas. Apenas corría el minuto 2 cuando Stoichkov aprovechó una gravísima salida en falso del portero local Fraga. El guardameta donostiarra intentó despejar pero entregó el balón al delantero gallego, que no perdonó. Inicialmente la jugada fue anulada por fuera de juego, pero tras la revisión del VAR, el colegiado validó el tanto. ¡El Depor ya mandaba en Zubieta!
El golpe madrugador, lejos de hundir al filial txuri-urdin, despertó su mejor versión. Tras el 0-1, la Real Sociedad B tomó el control absoluto del partido, demostrando por qué compite con solvencia en la categoría. Dominaron la posesión y generaron varias ocasiones, encontrando la recompensa en el minuto 22, cuando Lander Astiazarán firmó el empate a uno. El dominio local se mantuvo durante el resto de la primera mitad y se prolongó en la segunda.
La baja de Yeremay, un lastre visible
Se notó, y mucho, la ausencia del canario Yeremay, sancionado para este encuentro. Sin su desborde y descaro en el último tercio de campo, el Depor sufrió para conectar el juego y generar peligro. Antonio Hidalgo apostó por Luismi Cruz para cubrir la baja, pero el equipo acusó la falta de profundidad durante muchos minutos.
La segunda parte trajo una nueva desgracia para los herculinos. En el minuto 58, un grave error en la salida de balón del Deportivo permitió a Job Ochieng robar y batir al portero, poniendo el 2-1 en el marcador y encendiendo todas las alarmas en la ribera del Atlántico.
Con el marcador en contra y un rival que dominaba, el partido se puso cuesta arriba. La Real B incluso pudo sentenciar, pero entonces se produjo un giro radical. Alrededor del minuto 73, el central local Mikel Rodríguez vio la segunda tarjeta amarilla y dejó a su equipo con diez jugadores para el tramo final.
Bil Nsongo y Mario Soriano, los héroes inesperados
El Deportivo olió la sangre y se lanzó a por el empate. Y apareció la figura de Bil Nsongo. El delantero, que busca hacerse un hueco en el equipo, aprovechó la superioridad numérica para, en el minuto 82, firmar su primer gol con la camiseta blanquiazul y poner el 2-2 en el marcador. Un gol clave que devolvía la esperanza y alimentaba la fe de los desplazados.
Cuando todo parecía apuntar a un reparto de puntos, la épica se vistió de blanquiazul. En el minuto 93, con el partido ya en el descuento, Mario Soriano recibió un balón en la derecha, se escoró y soltó un disparo ajustado que superó a Fraga. ¡2-3! La locura se desató en Zubieta. El canterano, que ha recuperado su mejor nivel, firmaba un gol agónico que vale oro.
Victoria de oro para no soltar la parte alta
Tres puntos de una dificultad tremenda que colocan al Deportivo en cuarta posición, pero con los mismos puntos que el segundo clasificado. El equipo de Hidalgo demuestra una fe inquebrantable y sabe sufrir para mantenerse en la peche por el ascenso directo, aprovechando además los tropiezos de rivales directos como el Castellón y el Almería.

