02/02/2026

Un Dépor dominante naufraga ante la eficacia fría del líder racinguista y cae en un pulso clave (0-1)

Riazor presenció anoche una de esas noches de fútbol que duelen en el alma. En un duelo directo de alto voltaje entre dos candidatos al ascenso, el RC Deportivo se encontró con el muro más duro: su propia falta de acierto y la pragmática efectividad del líder, el Real Racing Club de Santander. Un solitario gol de cabeza de Peio Urtasan en la segunda mitad (min. 63) decidió un partido que, en el papel del juego, perteneció mayoritariamente a los blanquiazules.

Dominio sin premio, castigo máximo
Desde el pitido inicial, el Deportivo tomó las riendas del encuentro. Con un centro del campo basado en la combinación y la potencia del medio campo, el equipo local generó una superioridad clara en la primera mitad. Las aproximaciones fueron constantes, el balón circuló en campo rival, pero la definición falló. Cada ocasión se topó con un despeje milimétrico, un rechace o, simplemente, con la falta de puntería final. El descanso llegó con un 0-0 que ya sabía a poco en las gradas, que empujaron con fe ciega.

Fue la antesala de la lección que vino a dar el líder. El Racing, ordenado y paciente, aguantó el temporal. Y en su primera, y prácticamente única, ocasión clara del partido, fue letal. Una jugada de estrategia, un centro preciso de Iñigo Vicente desde la banda y la aparición incisiva de Peio Urtasan para batir la portería local. Un gol que fue un jarro de agua fría para el esfuerzo mostrado.

Asedio final sin recompensa
El gol activó al máximo a un Deportivo que ya no tuvo alternativa al ataque. Los últimos 30 minutos fueron un asedio continuo al área racinguista. Cambios ofensivos, centros al área, disparos desde la frontal… pero el equipo de José Alberto López se replegó con una dureza y un orden defensivo férreos, pagando el precio en faltas y tarjetas. La tensión era palpable.

El epílogo llegó en el agonizante descuento. El portero racinguista, Jokin Ezkieta, vio la tarjeta roja directa por una salida desesperada fuera del área, dejando a su equipo con diez. En la jugada posterior, con el meta suplente aún frío, el Dépor lanzó un último y desesperado bombardeo al área, pero el balón no quiso entrar. El silbato final ahogó el grito de gol que Riazor llevaba preparando toda la noche.

Consecuencias: un golpe duro en la pelea
Esta derrota, la tercera en casa en lo que va de temporada, deja al Deportivo (5º, con 37 puntos) en un grupo de 8 equipos muy igualados. Solo se  aleja el propio Racing, que consolida su primer puesto (44 puntos). El deportivo queda a dos puntos del ascenso directo.

Valoración: merecimiento sin puntos
Fue la noche de la frustración. El Deportivo jugó más, intentó más, pero se estrelló contra la eficacia y la veteranía de un Racing que sabe lo que es ganar. Un partido que resume a la perfección por qué unos mandan en la tabla y otros luchan por no despegarse. La afición, una vez más, fue de 10. Al equipo le queda el mérito del juego, pero en la Hypermotion, solo los goles suman. Ahora, toca levantarse y corregir la única asignatura pendiente de anoche: la puntería. La temporada es larga, pero las oportunidades como esta no pueden volver a escaparse.

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