Radiografía del presente y futuro de las enfermedades que nos afectan
En Galicia vivimos cada vez más años, pero no siempre mejor. Aunque la esperanza de vida en nuestra comunidad supera los 83 años, uno de los datos más altos de Europa, el estudio Global BurdenofDisease (GBD) alerta sobre una realidad menos visible: vivimos más, pero pasamos una gran parte de esos años con enfermedades crónicas, malestar o dependencia.
La salud de las poblaciones ha sido tradicionalmente una cuestión abordada desde datos parciales, estadísticas dispersas y visiones nacionales. Sin embargo, desde hace más de tres décadas, un ambicioso proyecto internacional se propuso medir, con precisión científica, qué enfermedades, factores de riesgo y causas de muerte afectan más a la humanidad. Es el estudio Global BurdenofDisease (GBD), liderado por el InstituteforHealthMetrics and Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington.
El GBD mide la mortalidad y la pérdida de calidad de vida asociada a enfermedades crónicas, discapacidades y factores de riesgo prevenibles. A través del uso de indicadores como los Años de Vida Ajustados por Discapacidad (DALYs, por sus siglas en inglés), el estudio permite comparar el impacto de patologías como la diabetes o el tabaquismo con métricas comunes y comparables entre países, regiones y grupos de edad.
La metodología del GBD combina más de 100.000 fuentes de datos, desde estadísticas vitales hasta encuestas de salud, registros hospitalarios y literatura científica revisada por pares. Todo se integra mediante modelos estadísticos para corregir subregistros, inconsistencias o ausencia de datos. Este enfoque ha permitido analizar más de 300 enfermedades y lesiones, y 80 factores de riesgo, en 204 países y territorios, entre ellos España y sus comunidades autónomas.
España: Longevidad y amenazas emergentes
Las últimas actualizaciones del GBD, centradas en el horizonte 2019-2021, revelan un panorama de claroscuros para España. Por un lado, seguimos entre los países con mayor esperanza de vida, especialmente en regiones como Galicia, donde se ha alcanzado una media superior a los 83 años. Por otro, se identifican amenazas emergentes y persistentes: las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, los trastornos musculoesqueléticos, la obesidad y la diabetes tipo 2 están escalando posiciones en el ranking del daño a la salud.
El estudio ha permitido afinar aún más los datos en lo referente a Galicia. Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de pérdida de años de vida, pero los trastornos depresivos y de ansiedad, particularmente entre mujeres y jóvenes, muestran un incremento notable. A ello se suma el envejecimiento acelerado de la población: Galicia está entre las regiones más envejecidas de Europa, lo que amplifica la carga de enfermedades crónicas y dependencias funcionales.
Uno de los hallazgos más relevantes del GBD es que gran parte de la carga de enfermedad en España y Galicia está asociada a factores de riesgo modificables: la mala alimentación, el sedentarismo, el consumo de alcohol y drogas y el tabaquismo. Esto sitúa el foco en la prevención y en políticas de salud pública integrales.
Proyección al 2050
De cara al año 2050, las proyecciones del GBD plantean varios escenarios posibles. Si se mantienen las tendencias actuales, aumentará el peso de las enfermedades crónicas no transmisibles, como el cáncer, las enfermedades cardíacas, la EPOC y los trastornos mentales. Pero el informe también simula escenarios optimistas, donde cambios estructurales en salud pública podrían reducir drásticamente esta carga.
¿Qué se recomienda para España y, en particular, para Galicia? Primero, reforzar la atención primaria, que es la base del sistema de salud y el primer punto de detección y manejo de enfermedades crónicas. Segundo, implementar políticas intersectoriales que integren salud, educación, urbanismo y medio ambiente. Tercero, invertir en salud mental, con especial atención a la juventud y al entorno rural, donde el acceso a recursos es más limitado.
El GBD ha permitido afinar datos que apuntan a tres grandes retos: el envejecimiento poblacional acelerado, el incremento de la carga de salud mental en jóvenes y mujeres, y la persistencia de enfermedades prevenibles asociadas al estilo de vida. Entre los factores de riesgo más determinantes figuran el tabaquismo, la mala alimentación y el sedentarismo especialmente en áreas urbanas.
Para Galicia, se recomienda una estrategia específica frente al envejecimiento. Esto implica adaptar infraestructuras sanitarias y sociales a la realidad de una población cada vez más mayor, y fomentar entornos que permitan el envejecimiento activo.
La hoja de ruta
A la luz de estos datos, el GBD sugiere una batería de medidas concretas. Para España y, en particular, Galicia, se recomienda reforzar la Atención Primaria, dotarla de más profesionales, recursos diagnósticos y tiempo por paciente. La inversión estimada sería de al menos 1.500 millones de euros adicionales anuales a nivel nacional, de los cuales alrededor de 80 millones corresponderían a Galicia.
En segundo lugar, un plan integral de salud mental, con unidades específicas en atención primaria, refuerzo de psicología clínica, programas de prevención escolar y líneas de atención urgente. Galicia debería invertir unos 120 millones de euros anuales para alcanzar los estándares europeos.
Es preciso abordar una transformación de los planes de salud, los planes estratégicos deben pasar de centrarse en enfermedades concretas a estructurarse por determinantes sociales de la salud. Sería importante reformular el Plan de Salud de Galicia para 2025-2030 incluyendo objetivos por DALYs evitables, integración de salud y servicios sociales, y planes locales vinculados a los ayuntamientos.
Igualmente será fundamental apostar por un envejecimiento activo y adaptado, adecuar residencias y servicios domiciliarios a una población muy envejecida, promover programas comunitarios de ejercicio físico, digitalización y acompañamiento. Se calcula una necesidad de al menos 250 millones anuales para Galicia en esta línea hasta 2030.
De cara al año 2050, el GBD proyecta que, si no se actúa, las enfermedades crónicas no transmisibles dominarán aún más la carga de enfermedad. Sin embargo, también simula escenarios optimistas: si se priorizan las políticas de prevención y detección precoz, podrían evitarse más de 1,5 millones de años de vida perdidos solo en España.
Priorizar los recursos
El GBD no es solo un informe: es una hoja de ruta científica para decidir dónde poner los recursos y qué políticas salvarán más vidas o mejorarán más años de vida. A medida que nos acercamos a 2050, ignorar sus advertencias sería perder una oportunidad histórica de reequilibrar el sistema hacia una salud más equitativa, preventiva y basada en datos.
Como afirmaba el epidemiólogo Christopher Murray, director del IHME, “no se trata de vivir más años, sino de vivirlos mejor”. Ahora solo falta voluntad, coordinación y visión de futuro.
Galicia dispone de una información privilegiada para orientar sus políticas hacia una salud más equitativa y sostenible. Lo difícil ya no es saber qué hacer, sino decidir hacerlo.
Si nada cambia, el gasto sanitario se duplicará en los próximos 25 años. Pero si se actúa ahora, Galicia no solo podrá contener ese aumento, sino ganar más de 100.000 años de vida saludable entre su población. La ciencia ya ha hecho su trabajo: ahora toca que las políticas sigan sus datos.

