La tranquilidad en las inmediaciones del estadio de Riazor se vio interrumpida a primera hora de la noche, cuando alrededor de 100 ultras del Málaga protagonizaron un violento episodio que terminó con un bar destrozado en la zona donde habitualmente se reúnen los Riazor Blues antes de los partidos del Deportivo de La Coruña.
Un ataque premeditado
Según testigos presenciales, el grupo de radicales del equipo andaluz irrumpió de manera repentina en el establecimiento, generando el caos en pocos minutos. Los ultras entraron en el bar destrozando mobiliario, tirando sillas, mesas y causando destrozos en la fachada del local. A pesar de la magnitud del incidente, hasta el momento no se han reportado heridos, y los daños se limitan a pérdidas materiales.
Los hechos ocurrieron en la conocida zona cercana al estadio de Riazor, donde los seguidores más fieles del Deportivo, los Riazor Blues, suelen congregarse antes de los partidos. Afortunadamente, en ese momento no había una gran cantidad de aficionados en el lugar, lo que probablemente evitó que hubiera enfrentamientos directos o heridos de mayor gravedad.
Intervención de la Policía
Tras el ataque, los responsables intentaron huir, pero la rápida intervención de la Policía Nacional permitió localizar a gran parte de los ultras malagueños implicados en el incidente. Según fuentes policiales, el grupo fue interceptado minutos después en las inmediaciones, y varios de ellos fueron identificados para proceder a su posible sanción.
Hasta el momento, no se ha informado de detenciones

